Conoce todo sobre “Noche de Juegos”

Un vertiginoso y eficaz prólogo nos presenta Noche de juegos, la historia de amor de Max (Jason Bateman) y Annie (Rachel McAdams), quienes se conocen e identifican gracias a su pasión y competitividad extrema en los juegos de astucia y conocimientos.

Como pareja, cada semana organizan una reunión con los amigos, a escondidas de su perturbador vecino (Jesse Plemons, sensacional en el papel), para dedicarla a los juegos. No importa que sea Scrabble, Jenga, Monopoly, mímica o adivinanzas. La adicción por jugar y ganar los motiva permanentemente.

La premisa del filme se da a partir del reencuentro con Brooks (Kyle Chandler), el hermano mayor e invencible rival de Max y su propuesta para llevar el juego a un nivel superior. A partir de ahí, los personajes vivirán una escalada de situaciones que encuentran comicidad en los elementos más disparatados. Un poco al estilo –pero sin llegar a esas alturas– de la inolvidable Después de hora (1985) de Scorsese.

Los directores John Francis Daley y Jonathan Goldstein continúan con el estilo de comedia que emplearon en Quiero matar a mi jefe, donde fueron guionistas.

Como realizadores en Noche de juegos, elevan el nivel con varios elementos: el arranque de la cinta, un divertido y ágil plano secuencia, los descabellados momentos que logran brindar a cada uno de sus personajes, interesantes cameos y una ingeniosa secuencia final de créditos. Vaya, hasta cuenta con una pequeña y ocurrente lección del valor y sentido que distintos tipos de música le pueden dar a una misma escena.

Tampoco sería impreciso decir que el divertido guion de Mark Pérez referencia y mofa al mismo tiempo el absurdo planteamiento de El juego (1997), una cinta que tuvo su momento gracias a la impecable confección y estilo de David Fincher.

Noche de juegos es una comedia sin pretensiones –pero bien – que logra sorprender por su atinado argumento, efectivos sketches y personajes que se deleitan en la incoherencia.

%d bloggers like this: