Grammys 2017: las mejores presentaciones de la noche

Durante los primeros dos meses de cada año, llega la época de entrega de premios tanto de películas como de música. El día de ayer, 12 de febrero, se celebró en el Staples Center de Los Ángeles, la 59° entrega de los premios Grammy. La conducción del evento estuvo en manos de James Corden, conocido por su carpool karaoke con los artistas más famosos de la farándula.

Rodando por las escaleras y rapeando acerca de cantantes que han causado controversia en los últimos años, Corden mencionó el supuesto romance que alguna vez existió entre Drake y Rihanna, y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La noche estuvo llena de sorpresas y momentos políticos y sociales, así como de tributos a Prince y George Michael. Uno de estos "momentos" que tenemos que mencionar sin falta es que la hija, pronto dejará de ser única, de la reina Beyoncé, Blue Ivy,  se vistió como el cantante fallecido en 2016, Prince.

No cabe duda quién se llevó la noche de premios Grammy. Con cinco premios de cinco nominaciones, Adele arrasó ganando Álbum del año, Canción del año, Grabación del año, Mejor Álbum Pop y Mejor Presentación Pop; todo gracias a su disco 25 y primer sencillo de éste "Hello".

La industria de la música se rindió a sus pies, pero Adele se rindió ante los de Beyoncé, quien para ella, durante 17 años ha sido una reina y su ídolo, quien le ha dado motor a su alma; además de que la adora y quisiera que fuera su mamá. También mencionó que Lemonade era para sí misma el álbum del año, al cual describió como monumental, bien pensado, y espera que la reina de la música vuelva a mostrarnos otro lado suyo que nadie conoce. Y si creemos que el amor Adele-Beyoncé es suficiente, uno de los premios que recibió la cantante británica, se lo otorgó Céline Dion. ¡Qué noche!

Queen Bey, como el panal completo la conoce, se suma a la lista de artistas que nunca ha ganado en la categoría Álbum del año, al igual que Prince, Kanye West, Madonna, Lady Gaga. Otro dato importante sobre la reina de reinas, es que ha sido la única artista y cantante en la historia de los premios que ha sido nominada en cuatro categorías de géneros distintos en el mismo año. 

Y para no dejar de hablar de lo que verdaderamente trata la entrega de los premios Grammy, en su edición 59 hubo varias presentaciones que, a pesar de sus pequeños errores, nos pusieron la piel chinita a la mayoría. Empecemos hablando de la más cantada, The Weeknd y el regreso a los escenarios de Daft Punk, quienes produjeron dos canciones en el disco del artista pop, Starboyen la canción que lleva el mismo nombre y "I Feel It Coming". Ésta última la interpretaron durante la ceremonia, en un escenario que simulaba bloques de hielo, el dúo francés con sus cascos como es costumbre, y un The Weeknd empotrado entre los dos productores.

¿Alguna vez han llegado a pensar que Dios es mujer? Porque después de ayer, muchos podemos decir que Beyoncé es quien lo representa en la tierra. Con grabaciones de sus videos y canciones, una escenografía única y un vestuario de una diosa, fue como Mrs. Carter nos regaló uno de los shows de la noche, sino es que EL show, interpretando "Love Drought" y "Sandcastles" de su álbum visual Lemonade. Aunque esté embarazada, Beyoncé nos demostró que para ella, nada es imposible. De los mejores y más importantes momentos de la noche fue cuando su mamá Tina Knowles la presentó. Durante la ceremonia, Bey se llevó el premio al mejor Álbum Urbano Contemporáneo y el Mejor Video con "Formation". 

Chance The Rapper fue la novedad y sorpresa en el Staples Center. Después de ganar como Mejor Artista Nuevo, Mejor Álbum de Rap y Actuación Rap, y de hacer historia siendo el primer artista de hip-hop negro en ganar como mejor artista nuevo desde 1999, después de Lauryn Hill, interpretó dos canciones de su álbum ganador, "How Great" y "All We Got". Durante su presentación se le unieron Kirk Franklin, Francis and the Lights en el teclado, Tamela Mann y un coro enorme de gospel.

Adele no solamente fue la estrella de la 59° entrega de los premios Grammy al llevarse a casa 5 galardones, sino que también hizo que nuestros corazones brillaran al tener la oportunidad de escucharla, no una, sino dos veces en vivo durante la misma noche. Cuando empezó la gala, cantó el sencillo que la hizo campeona, "Hello", con una voz melódica y espectacular, que aunque haya sido una canción que la mayoría hemos escuchado fácil unas 100 veces, no deja de gustar. Su segunda presentación fue para rendirle tributo honorífico a quien honor merece: George Michael. La artista británica interpretó "Fastlove", oda al sexo casual entre personas homosexuales, pero con un pequeño detalle; aunque sabía que estaba en vivo, la cantante pidió volver a empezar porque no le gustó el tono de su voz, y para ella, George Michael se merece lo mejor. Después, cuando recibió el premio a Canción del Año, pidió disculpas al público y a cualquiera que hubiera decepcionado en el momento, lo cual dudo mucho. Nosotros deberíamos pedirle perdón a Adele por existir.

Otro de los tributos que se rindieron fue para Prince, que además de Blue Ivy con su outfit, Bruno Mars cantó lo mejor del cantante, compositor y multiinstrumentista. Y al finalizar su show, se echó un solo en guitarra que dejó boquiabierta a todos los asistentes. La guitarra era otra de las cualidades de Prince, por eso Mars lo hizo. Así como Adele, el intérprete de "24K Magic", también presentó la segunda canción favorita de su álbum nuevo, "That's What I Like". 

Ed Sheeran cantó una de las canciones favoritas de principio de año, "Shape of You". Clasificado como one-man-band, Sheeran se presentó en los Grammy's de último momento, además de que también estuvo nominado por escribir "Love Yourself" para Biebs. Su presentación fue única ya que sólo él estaba ante todo el público, grabando en los sintetizadores y pedales los ritmos de la canción, y después tocando la guitarra y cantando.

Uno de los momentos más políticos fue cuando Katy Perry tomó poder sobre el escenario e hizo sonar "Chained to the Rythm", el primer sencillo de su nuevo álbum aún sin título. Durante su presentación, apareció Skip Marley y hablaron en contra de Donald Trump y todas sus medidas inhumanas durante el primer mes de su mandato. Además, como signo de solidaridad, la cantante traía una banda a lo largo la cual decía "Persist", y terminó su show gritando "No hate!".

Lady Gaga y Metallica dejaron mucho de qué hablar y no porque hayan realizado un mal show, sino porque al principio de "Moth into Flame", el micrófono de James Hetfield no sirvió, y además porque no presentaron a la banda de metal, solamente a la princesa del pop. Aún así, Gaga se hizo dueña del escenario y de la canción, y pareciera que Hetfield y compañía estaban ahí por y para ella. Sin duda ha sido una de las mejores semanas en la carrera de la artista neoyorquina, porque no nos podemos olvidar de su show de medio tiempo durante el Super Bowl 51.

 

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