Durante el Festival Internacional de Cine en Guadalajara se anunció la creación de la Federación Mexicana de Productores de Cine (FMPC), un organismo que agrupa a más de cien productores del país y que busca representar, por primera vez, una voz unificada del gremio cinematográfico mexicano. La nueva federación reúne a tres asociaciones clave: la Asociación Mexicana de Productores Independientes (AMPI), la Asociación de Productores y Distribuidores de Películas Mexicanas (APDPM) y EGEDA México, entidad de gestión de derechos de productores audiovisuales. La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) se suma como miembro honorífico.

El Consejo Directivo quedó presidido por Nicolás Celis (AMPI), acompañado por Gonzalo Elvira (APDPM) como secretario y Carlos Gómez (EGEDA México) como tesorero. En conferencia de prensa, figuras como Mónica Lozano y Bertha Navarro destacaron que se trata de un paso histórico, al consolidar un frente común que actuará colectivamente para defender y fortalecer la industria audiovisual.

Entre sus principales ejes de acción se encuentran la incidencia en políticas públicas, la protección de los derechos patrimoniales frente a desafíos contemporáneos como la inteligencia artificial, y el fortalecimiento de los mecanismos de producción, distribución y exhibición del cine mexicano. La FMPC también promoverá incentivos fiscales, un observatorio de datos de la industria, y programas de profesionalización y paridad.
El proyecto nació en el Encuentro de Productores celebrado en febrero de 2024 en la Universidad de la Comunicación, con el respaldo de la AMACC, la CANACINE, la Universidad Panamericana y otras instituciones. Inspirada en modelos internacionales, la federación pretende consolidar al productor como figura clave dentro de la cadena de valor audiovisual.

Durante el anuncio, la directora de IMCINE, Daniela Alatorre, reconoció a la federación como interlocutora oficial en la construcción de nuevas políticas públicas. Con esta alianza gremial, el cine mexicano inicia una nueva etapa con mayor capacidad de negociación, representación y acción colectiva.
