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Tras la bellísima «Soleada«, Adiós Amores nos adelantan otra de las canciones que formarán parte de su próximo LP, un álbum que verá la luz en otoño de la mano de Sonido Muchacho y Ground Control. «Humo negro«, que así se llama este sencillo, ofrece además otra faceta de la banda, tan misteriosa como íntima.

El arsenal de Adiós Amores es inagotable. Y hablar de él puede sentirse como mirar el interior de un cañón y ver, amenazante, un tambor repleto de balas relucientes. En tiempos de saturación editorial, muy pocos artistas puedan posiblemente presumir de contar en su haber con un repertorio tan exquisito y cuidado, tan armónico y perfecto. Pero es que cuando menos te lo esperas (o sí, tal vez ya te hayas hecho el cuerpo) tienen para ti otra píldora más en la recámara, una con tus iniciales grabadas y dirigida inevitablemente a tu corazón: Adiós Amores, como su nombre indica, son algo así como un crimen pasional.

Después de afinar el disparo a duras penas hace un mes con «Soleada«, el primer adelanto del que será su primer LP, el dúo andaluz presenta ahora «Humo negro«. De aquel paseo en descapotable por la Nacional 340 a la altura de Almería, con la brisa de cara y el pañuelo al viento, esta vez nos trasladan a un paisaje nocturno digno de cine noir, a un escenario en el que alguien a quien no esperabas aguarda sentado a contraluz en un sillón, dejando escapar entre sus dedos un humo negro, denso, espeso.

El nuevo corte se nutre de influencias como los Black Keys más pantanosos o esa Billie Eilish, por igual, misteriosa y cautivadora —sin perder, eso sí, la seña de identidad vocal del grupo formado por Ana e Iman, su imaginario y su estética—. El acercamiento al rock norteamericano late con mayor presión y muestra una faceta hasta ahora desconocida de la banda, que se funde con la electrónica, los sintetizadores y las cajas de ritmos. El pulso de la canción, como en la escena descrita, sólo crece, crece y crece; un crescendo liberador que alcanza los dos minutos y medio y que termina en el momento exacto. «Humo negro« es una suerte de explosión controlada.