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Miembro de The Who, esto fue lo que hizo en un concierto durante 1964

Si hay algo que caracteriza los conciertos de rock and roll, es el momento de romper una guitarra contra el suelo del escenario. De hecho, son muchos los que afirman que no ha sido un buen show si no ha ocurrido esto. Lo cierto es que desconocemos el objetivo de este gesto, quizás sea algo que perteneció a una época concreta y que ya ha pasado de moda, o puede ser todo lo contrario. De cualquier manera, echemos la vista atrás para descubrir cómo empezó todo.

Un martes por la noche de septiembre de 1964,The Who -que entonces actuaban como «The High Numbers«- llegaron al Railway Hotel de Londres y se encontraron con que la habitual plataforma de cajas de cerveza boca abajo había sido sustituida por un escenario ligeramente más robusto y alto. Esos pocos centímetros parecían insignificantes hasta que, a mitad del concierto, Pete Townshend, sin darse cuenta, hizo un agujero en el bajo techo con el clavijero de su guitarra, que provocó un ruido sordo. Se hizo el silencio en la sala mientras el público esperaba a ver cómo reaccionaba. Cuando Townshend vio que ninguno de los otros miembros de la banda parecía darse cuenta o preocuparse, decidió hacerlo notar y estrelló la guitarra contra el suelo y contra su amplificador, haciéndolo añicos. Y así comenzó un destructivo romance de décadas entre Pete y sus muchas guitarras. El hecho de que el público no comprendiera la tragedia le frustró. Quería una reacción mayor, así que montó una escena mayor.

 

Procedí a hacer un gran escándalo rompiendo la guitarra», recordaba Townshend en una entrevista de 1968 con Rolling Stone.«Me abalancé por todo el escenario con ella y tiré los trozos al escenario, cogí mi guitarra de repuesto y seguí como si realmente quisiera hacerlo». Fue tanta la repercusión que la segunda vez que Townshend destrozó un instrumento fue por motivos publicitarios.Alguien del Daily Mail había dicho a la banda que otro destrozo de guitarra les ayudaría a aparecer en la portada del periódico, así que Pete consultó con su mánager para asegurarse de que podían ahorrarse el gasto de estropear otra preciosa pieza de maquinaria. Aunque obtuvo el visto bueno y llevó a cabo la misión con estilo, el Daily Mail no cumplió su parte del trato extraoficial. Esto no hizo que la banda perdiese su gran reputación, «después de aquello, estaba metido hasta el cuello y no he dejado de hacerlo desde entonces», declaró Townshend a Rolling Stone.

También se debe decir que The Who no inventó precisamente la destrucción sobre el escenario. A músicos anteriores como Charles Mingus y Jerry Lee Lewis se les atribuye haber estropeado instrumentos durante conciertos, e incluso Beethoven era conocido por tocar sus pianos más allá de su punto de rotura. Pero la banda convirtió el destrozo de guitarras (y la destrucción en general) en un arte escénico llamativo y ritualista, y otros rockeros no tardaron en tomar la antorcha. Este movimiento inspiró a muchos músicos, como Jimi Hendrix, amigo de Townshend, quien empezó a destrozar su guitarra en el escenario de forma similar a su contemporáneo. Pero el 18 de junio de 1967, en el Monterey Pop Festival, Hendrix hizo suyo el acto. Así que su mánager pensó en una forma para hacerlo un poco diferente, ¿por qué no quemar la guitarra? Y así ocurrió, Jimi le prendió fuego en el escenario. Tras unos cuantos esfuerzos abortados, la hizo girar alrededor de su cabeza como una antorcha olímpica.

Crecí con la suerte de haber visto a The Who en el 68. Vi a Jimi Hendrix dos veces», dijo el líder de Kiss Paul Stanley a AllMusic en 2016. «La idea de destrozar una guitarra de forma casi ritual es algo tan guay y toca la fibra sensible de tanta gente que me pareció una forma genial de poner un punto y final o de poner los puntos sobre las íes al final de un concierto: que esto es finito, que esto se ha acabado, es el clímax».

Hablamos de un largo camino de músicos que tomaron a Pete Townshend como precursor de este gesto que incluso en múltiples ocasiones tomó carga política. Muchos músicos que no son destrozadores en serie también han roto una guitarra de seis cuerdas en las últimas décadas. Win Butler, de Arcade Fire, lo hizo en Saturday Night Live en 2007 después de romper una cuerda y darse cuenta de que la guitarra estaba en las últimas. Y Caleb Followill, de Kings of Leon, destrozó su querida Gibson ES-325 de 1972 en un festival de música escocés en 2009, y muchos más que seguro seguiremos viendo a lo largo de la historia del rock and roll.

https://youtu.be/mnyq6UGMWfg