Fue en 1983, tras el estreno del Epidosio IV: Return of the Jedi , que Carrie Fisher protagonizó una sensual sesión de fotos para la revista estadounidense Rolling Stone, en la que aparece con su vestimenta de esclava junto a Darth Vader, un ewok y un guardian de Jabba the Hutt.
En una parte de la entrevista, Carrie admitió que su personaje buscó satisfacer al público masculino, al que apuntaba la saga y renegaba un poco de ello, pero recién lo dijo 30 años después, cuando le recomendó a Daisy Ridley, la protagonista de The Force Awakens, que no se “convierta en una esclava” como ella.
En la entrevista, Carrie Fisher además comentó que Star Wars guarda su encanto porque trata sobre la búsqueda de vencer los miedos. “Es por eso que Star Wars es atractivo. Ves a alguien luchar contra el monstruo peligroso. Todos nosotros estamos buscando un calvario, fuera que nos va a cambiar internamente”, aseguró entonces para la revista Rolling Stones.

