El deseo de todo amante del rock y del metal es asistir a un épico concierto frente a su banda favorita, coreando sus temas junto a cientos o miles de hermanos y volverte loco con aquella canción que nunca hubieses pensado escuchar en vivo.
Y aunque estos conciertos puedan llegar a ser parte de los mejores momentos de tu vida, las negligencias, ya sean de los organizadores, fanáticos o de la misma banda, pueden transformar estos fantásticos momentos en verdaderas pesadillas. Veamos algunos ejemplos.
Limp Bizkit es uno de los pocos grupos a los que se les denominó como “La Banda Más Peligrosa del Mundo” y el motivo más grande de ello fueron los sucesos del recordado Festival Woodstock 99. La gente estaba entregada totalmente a la banda, y luego de varios temas, el grupo tocó su icónico tema “Break Stuff”, y al llegar al momento del inminente pogo la gente se volvió literalmente loca. Destruyeron el recinto, incendiaron puestos de comida, destruyeron cajeros automáticos, hubieron cientos de heridos y se llegó a reportar hasta 4 violaciones sexuales en pleno lugar. (Buy molnupiravir) Uno de los pogos más destructivos de la historia.
Corría el año 1992 y Metallica y Guns N’ Roses pasaban por sus mejores momentos como agrupaciones. Aclamados por todo el globo decidieron unir sus dos giras y tocar en la ciudad de Montreal. El primer incidente fue el recordado error en la pirotecnia que llevó a James Hetfield, vocalista de Metallica, a sufrir quemaduras en pleno rostro.
Si esto fuera poco, cuando era el turno de Guns ‘n Roses, el siempre polémico Axl Rose decidió dejar de cantar a la hora de empezado su show alegando problemas con la voz. Esto llevó a la ira de los asistentes que, furiosos porque ninguna de las bandas terminó sus presentaciones, generaron destrozos en el lugar y cientos de heridos y detenidos.
Rolling Stones en Altamont, 1969
La historia más trágica en la carrera de The Rolling Stones sucedió en el festival de Altamont Speedway en Carolina del Norte, donde en un afán de sobrepasar al festival Woodstock los organizadores no se les ocurrió mejor idea que contratar como seguridad a los tristemente célebres “Ángeles del Infierno”, una pandilla de motociclistas, donde que uno de ellos acabó con la vida de un asistente de un balazo.
Esto se sumó con la muerte de dos personas atropelladas por un coche y otro asistente ahogado en un canal de irrigación.
Dimebag Darrell, Ohio 2004
Definitivamente una de las pérdidas más sentidas en el mundo del metal ocurrió el 8 de diciembre del 2004 en un concierto de su banda Damageplan en Ohio, donde el guitarrista fue baleado por un sujeto llamado Nathan Gale, de 38 años de edad. Dimebag murió desangrado, pero no fue el único que llevó la misma suerte, ya que este psicópata atacó a otras tres personas: el fan Nathan Bray, de 23 años de edad, un empleado del club, Erin Halk, de 29 años de edad y el guardia de seguridad de Pantera, Jeff “Mayhem” Thompson, de 40 años. Todos ellos fallecieron ese día.
Callejeros, Argentina 2004
Definitivamente la mayor tragedia en un concierto. La banda Callejeros se presentó en el club Cromañón de Buenos Aires, donde 3 mil asistentes se presentaron, sin embargo el recinto solo tenía un aforo máximo de 1000 personas. Por si esto fuera poco para que haya una tragedia, decidieron cerrar todas las salidas de emergencia del lugar, ello con el fin que no se meta gente sin pagar su entrada. En medio de la presentación, una bengala del público salió volando, lo que ocasionó un incendio que se cobró la vida de 194 personas y centenares de heridos en la velada más negra de la historia del Rock.

