Como si fuera una mezcla entre Javier Corcobado y El Clan, Carlos Compson llega a México desde Perú como una de las figuras más importantes del post-punk y de la escena obscura para estrenar su más reciente material.
En todas sus producciones hasta el momento, Carlos Compson es el ejecutante de toda la instrumentación en su música. Guitarras, bajos, teclados, baterías, programación, edición, mezcla y masterización, se han combinado con un resultado bastante fino a lo largo de tres discos, de los cuales, el reciente “El Intermediario”, fue lanzado durante 2020, en plena pandemia, y aun así fue ubicado dentro de lo más relevante dentro de la escena obscura peruana.
Ha sido participante de importantes festivales nacionales e internacionales además de ser un apasionado del trabajo audiovisual, lo que le ha llevado a formar parte de los playlists de MTV y VH1 con videoclips como “Te quiero pero no te creo” y “Arlequín”. Ha compartido escenario con artistas como Motorama, Dorian, The Beauty of Gemina, Los Bunkers y Rata Blanca.

“Una de las experiencias emocionantes y gratificantes que tuve como músico, fue compartir escenario con la banda rusa MOTORAMA, la oportunidad de compartir mi música con una audiencia más amplia y conectar con sus seguidores, fue algo maravilloso”, nos cuenta Carlos, cuya carrera musical inicia a fines de los 80s en diferentes bandas de rock alternativo. Como parte del proceso de crecimiento de su proyecto solista, Carlos Compson llega a México en septiembre de este año para estrenar lo que será su más reciente material aún en proceso, siendo gran conocedor de la escena nacional, especialmente, la obscura: “La música es una forma poderosa de conexión y expresión cultural. Presentarse en un país extranjero puede brindarle a un músico una mayor exposición y la oportunidad de llegar a nuevos seguidores y audiencias. México, en particular, tiene una rica escena musical y puede ser un mercado atractivo para artistas internacionales.”
