El pasado sábado 27 de julio se disfrutó del mejor cierre posible, una jornada que fue, como bien mandan los cánones de todo festejo, de menos a más.
El día arrancó con el puertorriqueño Lunay, el cual se entregó en cuerpo y alma a dar el mejor show a sus fans más acérrimos, que optaron por entrar el recinto a primera hora.
Le siguió Beéle: el paisano de Shakira demostró que viene de una tierra de talento en un show extremadamente sobrio que ensalzó su propia luz.

Y con la puesta de sol, sale otra estrella, Morad, fue el encargado de nuestro tránsito entre el día y la noche con el repertorio más coreado de la noche.
Poco después, su compañero Beny Jr nos ganó completamente con sus visuales de animes japoneses. Aunque todo hay que decirlo: el show se lo robó su hermano menor que saltó al escenario para balbucear a un micrófono que sostenía con dificultad.

En este momento de la noche y tras tres días de jarana se notaba el cansancio, pero a problemas, soluciones. Cientos de jóvenes decidían esperar cómodamente en el césped a que llegara lo que resultó ser la estrella del día. Que no os engañe su juventud, el almeriense Rvfv demostró que está hecho de otro pasta y emana un aura de ARTISTA al que hay que seguir la pista.
Alcanzábamos la recta final con la presencia veterana de la jornada: los experimentados Gente de Zona no fallan nunca. Los cubanos han colaborado con artistas de talla mundial como Enrique Iglesias en su hit Bailando, o con Marc Anthony en la exitosa La Gozadera. A ver quién les tosía.
Y bien entrada ya la madrugada, llegábamos a la traca final. Literalmente, porque los afortunados que aguantaron hasta el último show pudieron presenciar un espectáculo pirotécnico digno de una falla valenciana. Un final que acompañó a los platos el solicitado Juan Magán, un habitual en los cierres de Puro Latino El Puerto de Santa María Fest que, una vez más, no defraudó ni a los más escépticos.

Todo lo bueno llega a su fin. Y Puro Latino El Puerto de Santa María Fest, lamentablemente, no es una excepción. ¡Pero nos quedamos con lo bueno! Tres jornadas repletas de artistas de talla internacional y unas cifras de auténtico ensueño: 145.000 asistentes en los tres días de festival, un impacto estimado de más de 30 millones de euros en la provincia, y la creación de más de 1.000 puestos de trabajos directos y algo más de 400 indirectos.
Un festival tan espectacular como necesario, al que seguro que volveremos el año que viene.
