El festival Machaca Fest continúa transformándose tras su regreso en 2024. No solo ha cambiado de recinto, sino que también ha demostrado que mantiene su esencia, apostando ahora por una experiencia que transporta al público directamente a los años 90.
La apertura estuvo a cargo de Moorelo, una agrupación local liderada por una vocalista femenina que fue la encargada de encender el ambiente desde los primeros minutos.

A pesar de que el clima amenazaba con arruinar la jornada, los asistentes no dudaron en mantenerse firmes. Preparados para cualquier escenario, demostraron su fidelidad al festival.
La energía continuó con Lindsey Stirling, quien apareció en el escenario con su característico violín, fusionando música y danza en un espectáculo visualmente dinámico. Interpretó algunos de sus temas más conocidos, logrando conectar con el público.

Más tarde, Natalie Imbruglia deslumbró a los asistentes, marcando un punto de inflexión en la noche. Mientras la lluvia comenzaba a ceder, el público no dejó de corear canciones como “Wishing I Was There”, “Shiver”, “Big Mistake” y “Torn”, este último uno de sus mayores éxitos y reconocido incluso por artistas como Shirley Manson.

El turno fue después para The Cardigans, quienes conquistaron al público con temas como “My Favourite Game”, “Lovefool” y “Erase/Rewind”. Aunque en un inicio se mostraron serios, poco a poco fueron soltándose y conectando con los asistentes.

La intensidad aumentó con Garbage, quienes ofrecieron un show sólido y lleno de energía. Su vocalista, Shirley Manson, se mostró visiblemente emocionada y agradecida con el público regiomontano, que permaneció firme pese a la lluvia. En una pausa, incluso se disculpó por extenderse al hablar, pero dejó claro que su emoción y gratitud eran más grandes.

Uno de los momentos más memorables de la noche llegó cuando interpretaron “Only Happy When It Rains”, justo mientras la lluvia caía sobre el recinto, creando una escena casi cinematográfica.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Alanis Morissette, quien inició su presentación con “Hand in My Pocket”. Recorriendo el escenario de lado a lado, alternando entre guitarra y armónica, logró envolver al público en una experiencia cargada de nostalgia. Con un show de casi dos horas, ofreció un recorrido por sus más grandes éxitos, conquistando tanto a quienes la esperaban desde el año anterior como a nuevos espectadores

