Bad Bunny volvió loco a todo el mundo con la transmisión del último concierto de su residencia en Puerto Rico, en el Coliseo José Miguel Agrelot de San Juan: un show marcado por historia, tradición y resistencia.
El pasado 20 de septiembre, Amazon Music transmitió el cierre de la residencia del puertorriqueño Bad Bunny, quien tras 30 presentaciones anunció una fecha extra titulada “No me quiero ir de aquí: Una Más”. Este show no solo puso los ojos del mundo en Puerto Rico, sino que también dejó un impacto duradero en su comunidad, que ahora espera con gran expectativa lo que traerá el tour Debí Tirar Más Fotos, con el que recorrerá distintas ciudades de Latinoamérica.
El espectáculo comenzó en punto de las 6:40 p.m., con una mujer entre una escenografía que recreaba un monte lleno de plantas y una pantalla al centro. Ella buscaba una cámara y contaba cuántos recuerdos guardaba en ella. Después apareció un hombre en busca de su tambor, nos compartió su historia —lo había perdido todo y lo único que le quedaba era ese instrumento—. Al encontrarlo, comenzó a tocar, y fue en ese momento cuando el escenario se llenó de bailarines vestidos de blanco. De pronto, entre la euforia, apareció Bad Bunny.
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El público no podía ocultar su emoción. La energía se mantuvo con canciones, en su mayoría, de su más reciente álbum Debí Tirar Más Fotos. Temas como “KETU TeCRÉ”, “EL CLúB” y “La Santa” encendieron la noche. Durante la interpretación de “WELiTA”, apareció la primera invitada: Chuwi, con quien subió aún más la temperatura del show.
Más adelante llegó la sección dedicada al desamor, con temas como “Vete”, “TURiSTA” y “BOKeTE”, que dominaron el ambiente. Luego, la escenografía cambió a la icónica “Casita”, inspirada en el videoclip de “DtMF”. Ahí la noche subió otro nivel con canciones como “NUEVAYol” y “Tití Me Preguntó”. También se sumaron invitados especiales como Rainao, y en la sección de perreo aparecieron Dei V, Jowell & Randy, Ñengo Flow, De La Ghetto, Arcángel y Los Pleneros de la Cresta, entre otros.
Una de las sorpresas más memorables fue la aparición de Marc Anthony, con quien Bad Bunny interpretó un par de temas antes de cerrar con “La Mudanza”. Así, el Conejo Malo concluyó con broche de oro sus 31 fechas en el Coliseo, una residencia que quedará en la memoria de quienes asistieron y de quienes la vivieron desde casa.
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Con este cierre, Bad Bunny reafirma por qué sigue siendo uno de los artistas más revolucionarios de Puerto Rico. Con su último álbum y esta residencia histórica, antes de iniciar su próximo tour, fortaleció aún más el sentimiento de amor y orgullo de los puertorriqueños que luchan por preservar sus raíces y su tierra.
