Bewis de la Rosa visitó México para cerrar la etapa de su primer material discográfico “Amor más que nunca”, un proyecto que define no solo como un disco, sino como un artefacto artístico. La obra reúne 14 canciones —11 originales más una ampliación titulada “Puchero de Recena”— y se distingue por su formato físico poco convencional, ya que en lugar de un vinilo tradicional incluye semillas de jitomate, reforzando su concepto de siembra, paciencia y creación a fuego lento.
La artista explicó que su propuesta nace desde el rap rural, una mezcla entre rap, folklore, naturaleza y vida de campo, donde habla de la huerta, la tierra, la tradición y el autoconocimiento. Su música busca salirse del estándar comercial y conectar con lo esencial, con lo humano y lo comunitario. Incluso integra elementos como castañuelas dentro de su sonido, llevando instrumentos tradicionales a un contexto contemporáneo.
Bewis compartió que su llegada a México fue un deseo que manifestó desde hace años, y logró cumplirlo con una pequeña gira que incluyó Ciudad de México, Oaxaca y Metepec, donde recibió un público cálido y participativo. Destacó la energía especial de cada lugar y la importancia de descentralizar la música, llevando los conciertos fuera de los grandes circuitos.
