La noche estuvo llena de emociones y de grandes músicos. A las 9:30 p.m., el carismático vocalista de Caifanes, Saúl Hernández, llegó al escenario solo con una guitarra. Comenzó a calentar el ambiente, preparando al público para lo que estaba por venir. Al finalizar su primera canción, los demás miembros de la banda hicieron su entrada al escenario, y la magia comenzó a desplegarse ante los ojos del público.
Entre cada tema, Saúl Hernández dedicaba unas palabras a la audiencia, comentando que las canciones eran un homenaje a todas las personas que habían sido víctimas de violencia, desaparecidas o asesinadas. Mientras cantaba, en los visuales que acompañaban el espectáculo, aparecían carteles que abordaban estos temas, junto con imágenes de las marchas que se han realizado en todo el país por la justicia y la memoria. En una de las pausas, se pudo escuchar un emotivo tributo a la canción de Vivir Quintana, llenando el ambiente de un sentimiento profundo y de solidaridad.
Poco después, se sumaron al escenario Zoé Hernández y Mariano Herrera, entre otras personalidades destacadas, como Cecilia Toussaint, quien también participó en la velada. La lista de canciones interpretadas incluyó éxitos emblemáticos como Los Dioses Ocultos, Nubes, Afuera, Miércoles de Ceniza y El Elefante, cada una con una carga emocional que conectaba a los presentes con las causas sociales que se trataban durante el show.
Además, hubo espacio para rendir homenaje a otros artistas. La banda interpretó dos covers: uno de Juan Gabriel, Te lo Pido Por Favor, y otro de Los Jaguares, Detrás de los Cerros. Estos momentos de reinterpretación musical añadieron un toque especial a la noche, mostrando la versatilidad de los músicos y su respeto por las leyendas de la música mexicana.
