- Deseo”, el thriller erótico que explora el deseo femenino sin juicios, llega a los cines este 7 de mayo.
- Protagonizada por Ludwika Paleta, José María Yazpik y Óscar Casas, la película apuesta por una tensión sensual donde nada es lo que parece y nadie es inocente.
Deseo, este nuevo thriller llegará a salas de cine en todo el país el próximo 7 de mayo.
Producida por Pablo Cruz bajo el sello de El Estudio, la película se posiciona como una de las apuestas más provocadoras del cine mexicano reciente, recuperando la intensidad del thriller erótico desde una mirada contemporánea, sofisticada y profundamente emocional.
Lucero es una exitosa abogada que, a simple vista, parece tenerlo todo: ha construido una vida perfecta, pero una atracción inesperada hacia el joven maestro de natación de su hija, la llevará a cruzar límites que podrían destruir su vida perfecta.
A partir de ese encuentro, Deseo construye una tensión constante donde cada mirada es una provocación y cada decisión acerca a sus personajes a un punto de no retorno. Porque cuando el deseo es latente en un espacio donde todo parecía bajo control, las consecuencias pueden ser devastadoras.
“No me interesan los personajes correctos, me interesan los personajes vivos”, afirma Ludwika Paleta sobre este proyecto que explora el deseo desde un lugar íntimo, complejo y profundamente humano.
Dirigida por Teresa Simone, la película apuesta por un erotismo que no se impone, sino que se construye desde la insinuación, los silencios y la tensión emocional, en una narrativa donde lo más importante no es lo que se muestra, sino lo que se percibe.
Deseo es un thriller erótico de alto voltaje donde la pasión no se grita, se respira; donde el deseo arde en lo que no se dice y donde nadie es inocente.
Con un elenco encabezado por Ludwika Paleta, José María Yazpik y Óscar Casas, la película propone una experiencia cinematográfica intensa, sensual y provocadora que invita al espectador a confrontar sus propios límites.
El 7 de mayo, Deseo llega a cines para encender una conversación incómoda, inevitable pero irresistible.
