Festival City vivió su edición más grande hasta la fecha el pasado 12 de abril en el Lienzo Charro Hermanos Ramírez de Querétaro, logrando por primera vez en su historia un sold out con más de 15 mil personas reunidas para celebrar 12 horas continuas de música en vivo. Este hito marca un antes y un después para el festival, que en su cuarta edición se consolidó como una de las plataformas musicales más sólidas del país.
La jornada comenzó con el debut en vivo del proyecto solista de Miky Huidobro, bajista de Molotov, quien presentó Gentleman del Rock con una descarga de actitud y rock puro, marcando el tono del festival desde el primer acorde. A lo largo del día, el escenario fue testigo de una diversidad de propuestas que conectaron con todos los gustos y generaciones.

El talento emergente se hizo presente con Kaia Lana, cuya sensibilidad y fuerza vocal cautivaron al público, mientras que Rey Pila trajo una mezcla de indie rock y sonidos electrónicos que convirtieron al recinto en una pista de baile bajo el atardecer. Comisario Pantera aportó el toque nostálgico y romántico con canciones coreadas de principio a fin, y Los Concorde regresaron con toda su potencia tras años de ausencia, provocando una de las ovaciones más intensas del evento.




La noche avanzó con momentos cargados de emoción, como el regreso de DLD, banda que inauguró la primera edición del festival en 2022 y que volvió con una entrega total, incluso enfrentando complicaciones físicas. Su conexión con el público fue absoluta, generando una de las atmósferas más enérgicas de la jornada.

Desde Argentina, Enanitos Verdes regalaron un viaje de nostalgia y homenajes, incluyendo un emotivo recuerdo a Marciano Cantero, su voz original. Cada canción se convirtió en un canto colectivo que unió generaciones. Más adelante, Siddhartha ofreció uno de los shows más memorables del festival, con una puesta visual hipnótica y un inesperado acompañamiento de mariachis que transformó el momento en una experiencia mística.


Pero el instante más comentado de la noche llegó cuando Caifanes invitó a Siddhartha a subir al escenario para cantar junto a ellos. La sorpresa desató euforia total y quedará grabada como uno de los momentos más icónicos en la historia del festival. Finalmente, Juanes cerró con broche de oro, desatando una auténtica fiesta latina con su carisma arrollador y una selección de éxitos que hizo cantar y bailar a miles de fans hasta el final.


Con este éxito rotundo, Festival City se perfila como uno de los festivales imperdibles del calendario musical mexicano. Su próxima edición marcará el quinto aniversario y promete superar todas las expectativas.

