Los pasados uno y dos de noviembre, el Estadio Fray Nano recibió una vez más al Festival Hipnosis. Como es costumbre, la fanaticada acudió al llamado para ver a aquellas bandas y/o artistas que se se percibían como sueños lejano, hasta que escucharan, en carne propia, aquellos acordes y letras que les mueve su mentes y cuerpos.
Las llegadas de las personas guerreras que asistieron al día anterior al festival (o venían de sus fiestas de día de muertos) se orquestó con música de Nature Mind y Grave/Mal, bandas mexicanas que hacían su debut en un festival grande. Por parte de Las Fin del Mundo, las argentinas dieron un show lleno de emociones instrumentales cargado de sentimentalismo y gran ambiente.
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Bala y The Budos Band llegaron por vez primera a México. Por parte de las españolas, recordaron que su primer visita iba ser en 2020, pero por circunstancias de la vida llegaron hasta esta edición del festival, del que se sintieron muy halagadas. Los neoyorquinos dieron una cátedra de cómo lograr un gran sonido y ambiente conforme pasó el tiempo y las adversidades que se presentaron. Crumb orquestó el atardecer del Fray Nano con sus sonidos envolventes y atmósferas íntimas que lograron llevar al respetable a otra dimensión sonora.
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Pasión, intimidad e intensidad
Al caer la noche, Deafheaven rompió la tranquilidad y mostró una de las presentaciones más intensas del festival. Además de llegar con disco nuevo, los californianos motivaron a las personas a dar su máximo en cada brinco y canto. Austin TV tuvo su examen final con la presentación de su nuevo EP Indra en orden y por única ocasión en vivo. Luego, los éxitos de antaño de la banda lograron hacer brincar, bailar, y construir un recuerdo especial. Al interpretar «Ella No Me Conoce», Chiosan y Xna Yer subieron a sus hijos a tocar el teclado y la batería respectivamente.
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La recta final del Hipnosis 2025 contó con la participación de Spiritualized, quienes volvieron el escenario derecho en una especie de nave espacial por sus sonidos introspectivos y visuales que lograron iluminar a todo el Estadio Fray Nano. Dinosaur JR. volvió a la Ciudad de México para mostrar cómo suenan los años maravillosos con bocinas Marshall de fondo. Por último, Motorama cerró con broche de oro rodeado de una buena vibra que terminó de explotar la felicidad del público del festival por vivir una gran edición del Hipnosis.
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