Inés Gaviria reflexiona sobre el paso del tiempo y los cambios que ha vivido desde el lanzamiento de su último álbum, destacando que la transformación constante es parte esencial de la vida y del arte. Este jueves 4 de septiembre ofrecerá un concierto íntimo en Casa Chentani (Polanco) en formato acústico, acompañada de su productor y con invitadas especiales como Cecileos, Stefy Loren y Jennifer Rojo, interpretando temas que el público le pidió en presentaciones pasadas. Recuerda con cariño su experiencia en el Foro del Tejedor, un espacio cercano que le permitió conectar directamente con la audiencia, algo que también valora profundamente del público mexicano, al que describe como intenso, respetuoso y entregado a la música de autor.
Esa conexión, dice, es lo que la motiva a regresar a la Ciudad de México. Sobre su show, señala que siempre busca respetar al público dando lo mejor, preparando repertorios especiales, trayendo invitados valiosos y compartiendo las historias detrás de sus canciones para que la experiencia sea única. Además, disfruta el reto de conquistar a quienes llegan por primera vez sin conocer su música, viéndolo como una oportunidad de crear nuevos lazos.
En cuanto a su más reciente disco, comparte que nació de la idea de trabajar con mujeres compositoras y productoras, decisión que considera un gran acierto. Con el tiempo, las canciones han tomado vida propia y su relación con ellas ha cambiado: algunas se han vuelto más significativas y personales, mientras que otras se han desplazado en sus preferencias. Finalmente, habla de la autocrítica como un proceso duro pero necesario, donde combina la autoexigencia con el apoyo de su equipo y la perspectiva de que la música es un camino a largo plazo. Reconoce que, aunque hay momentos de dudas y frustración, trata de no ser tan severa consigo misma y seguir disfrutando la evolución de su obra.
