Es cierto: el 2020 se fue, por fin le dijimos «adiós», y era necesario. Necesitábamos, como una especie de ritual, despedirnos del año en que inició todo, en que inició la incertidumbre.
El 2021, pese a que la situación a nivel mundial no ha mejorado, se siente como una renovación, pero una más real, si cabe decirlo. Es cierto, la pandemia y el Covid están lejos de irse, pero poco a poco vamos encontrando pequeñas salidas.
Da la impresión de que si algo vamos a aprender de esta dolorosa lección es valorar más el tiempo, los momentos de alegría y, más que otra cosa, la compañía, los amigos y la familia que siempre estuvieron ahí.
Hoy, en los primeros días del 2021, seguimos viviendo con la incertidumbre como única compañera; no sabemos cuándo regresaremos a nuestras actividades cotidianas, previas a la pandemia.
Las escuelas, los trabajos, los parques, los bares, los restaurantes… todo sigue manteniéndose en ese limbo de la incertidumbre y, lo que es peor, no hay indicios de que aquello vuelva pronto. Por lo menos, no en este 2021.
Extrañamos todas esas cosas pero, si hay algo que todavía necesitamos más, es el clásico ritual del concierto en vivo, sentir el calor en una noche mientras, sobre el escenario, está una de nuestras bandas favoritas. Y eso también parece que tendrá que esperar.

¿Regresarán los conciertos masivos en este 2021?
A todas luces, aunque suene pesimista, la realidad es que resulta poco probable; no se ve ni una remota luz al final del túnel y, por el contrario, los conciertos y demás eventos masivos serán los últimos en volver.
Por supuesto que, con la vacuna ya en circulación (aunque muy pausada), comenzamos a vislumbrar ese retorno a una sala de conciertos con miles de personas bailando, cantando, gritando, llorando, todo al mismo tiempo.
Sin embargo, tendremos que ir paso a paso, y más cuando el plan de vacunación verdaderamente masivo dará inicio a mediados de este año. Claro, si las cosas salen como se han planeado.
La vuelta a los escenarios para el 2021 es la gran apuesta, tanto de la industria como de los propios músicos, pues, a pesar de que se han implementado ciertas alternativas, como los streamings, la realidad es que parecen no ser tan atractivas para los fans.
En ese sentido, el 2020 nos ofreció una gama amplia de conciertos online pre-grabados que, si bien sirvieron para amortiguar un poco el golpe para los músicos, en términos de venta de boletos no fue tan redituable y la vivencia no es la misma.
Hace unos meses, el presidente de Live Nation se mostraba muy optimista respecto al regreso de los conciertos masivos que, según él, podría ocurrir en el verano del 2021.
«En los mercados clave de Estados Unidos y Europa occidental, nuestra expectativa sigue siendo que, para el próximo verano, volvamos con nuestros principales espectáculos al aire libre».
Uno de los músicos que también apuesta por el retorno durante esa temporada es Damon Albarn, quien en una entrevista mencionó:
“Este verano vamos a tener música en directo y van a volver los festivales. Estoy seguro. Quizá no con 70.000 personas una sola noche, pero los de 10.000, 20.000… van a volver en verano».
Por su parte, otros, como Paul McCartney o Bruce Springsteen no confían tanto en la versión de Live Nation, pues consideran que, en el mejor de los escenarios, los conciertos a gran escala volverían para el 2022.
Sin ser virólogos o especialistas, este es, quizás, el horizonte más cercano respecto a los espectáculos masivos, el cual vaticina que, probablemente, para finales de este año ya comience a encontrarse una salida.
Lo que parece más cercano a la realidad es que el retorno de los conciertos y/o festivales sería de manera escalonada, con aforo limitado y, posiblemente, con límite de duración. Todo dependerá, en gran medida, del plan de vacunación a nivel mundial.

