La noche del sábado, la Arena Ciudad de México se convirtió en una verdadera máquina del tiempo gracias al espectáculo del grupo Matute, que ofreció un concierto memorable como parte de su gira “Disco Stereo Tour”. Con más de tres horas de música, luces, baile y emociones, la banda liderada por Jorge D’Alessio reunió a más de 18 mil personas en un homenaje vibrante a las décadas doradas del pop y el rock en español e inglés.
Desde el primer acorde, Matute logró conectar con un público ávido de recuerdos. Las luces se apagaron, los sintetizadores comenzaron a sonar y, entre gritos de emoción, aparecieron los integrantes del grupo con vestuarios llamativos inspirados en la estética ochentera. La escenografía, llena de pantallas gigantes, luces neón y efectos especiales, transportó a los asistentes a una época en la que los casetes y los vinilos eran el corazón de la música.
Durante el show, Matute interpretó más de 70 éxitos emblemáticos en un formato de medleys, entre los que destacaron temas como “No controles”, “Persiana americana”, “I Wanna Dance with Somebody”, “Devuélveme a mi chica” y “La puerta de Alcalá”. Cada canción fue recibida con euforia por el público, que no dejó de cantar y bailar de principio a fin.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó cuando el grupo interpretó una sección de baladas icónicas, como “La maldita primavera” y “Vivir así es morir de amor”, generando una atmósfera íntima en contraste con el resto del show.
El concierto no solo fue un repaso musical, sino un espectáculo integral con coreografías, interacción constante con el público y un despliegue técnico que confirmó por qué Matute se ha consolidado como uno de los shows más completos de América Latina.
