La nueva gira mundial de AC/DC lleva sobre la mesa desde el año 2020. En Enero de aquel año, la banda grabó los videoclips de algunos de los temas de “Power Up”, su obra de estudio más reciente. La idea era editar el disco y arrancar la gira después del verano de 2020 para prolongarla a lo largo de 2021. Pero la pandemia lo puso todo patas arriba en la industria del directo. AC/DC pospondrían el lanzamiento del disco hasta noviembre de 2020, cuando vio la luz para no afectar a los resultados económicos de su discográfica Sony/Epic en un año tan convulso como aquel.
Sin embargo, los planes de gira han sido harina de otro costal. AC/DC hicieron su último concierto el 20 de septiembre de 2016. No fue un concierto más de fin de gira. En aquella noche, el bajista Cliff Williams se retiraba oficialmente de la banda, lo cual le mereció que Angus Young le sacara a saludar al frontal del escenario -desanclándolo del lateral de la batería por una vez- tras casi cuarenta años de servicio en la banda. No sólo eso: en aquellos últimos conciertos la banda se sirvió de los talentos vocales de un Axl Rose que vio cumplido su sueño de la niñez, en detrimento de un Brian Johnson que habría sido destituido de la banda por problemas auditivos que le llevaron -casi- a la sordera permanente.
Desde entonces, muchas cosas han pasado en AC/DC además de la edición del disco “Power Up” hace ya dos años y medio.
De entrada, el fallecimiento de Malcolm Young en 2017, pese a que ya no se encontraba en activo con la banda debido a una demencia senil que había deteriorado la salud del músico hasta hacerlo incapaz de nada. Por otra parte, el baterista Chris Slade volvió a ser sustituido para las grabaciones del disco, volviendo al redil un Phil Rudd que parece más centrado que unos años atrás, cuando sus problemas con la justicia y las drogas le hicieron perderse todo el ciclo de disco y gira de “Rock or Bust”. Y finalmente, contra todo pronóstico y con la intención de mantener al máximo la formación clásica de la banda para honrar la memoria de Malcolm, Brian Johnson pudo recuperar en buena manera su audición gracias a adelantos tecnológicos y seguir cantando para AC/DC – de manera mucho más afinada que en la gira de 2015.
Así pues, teniendo todo esto en cuenta, una nueva gira mundial de AC/DC es un evento no poco importante. Las reservas de estadios estuvieron listas en 2020, 2021, 2022 y también en 2023. Pero diversos motivos han llevado a la banda a posponer su retorno a las grandes giras. Estos son algunos de los motivos.
La invasión rusa de Ucrania ha provocado muchos efectos colaterales, tanto en aspectos de seguridad como macroeconómicos. Las grandes operaciones económicas como una gira de AC/DC (el tour de “Rock or Bust” arrojó una facturación bruta de 221 millones de dólares solo en venta de entradas) no entienden de incertidumbres, mucho menos de tipo bélico.
Si bien en 2022 vimos como la mayoría de restricciones derivadas de la crisis del Coronavirus fueron levantadas en todo el mundo, la incerteza derivada de si los gobiernos volverían a imponer limitaciones a las reuniones de personas en caso de un nuevo pico infeccioso de Covid ha hecho que algunos artistas prefieran esperar a ver qué sucede en los próximos meses.
AC/DC en Madrid en 2015 (Foto: Sergi Ramos)
Saturación del mercado
Los años 2022 y, en menor medida, 2023 estan viendo como los fans y los recintos lo hacen lo mejor que pueden para absorber toda la actividad contenida de los años 2020, 2021, y el propio 2022. Las giras cada vez se planifican con más tiempo de adelanto, de modo que el parón de la pandemia sumió a la industria del directo en el caos más absoluto. Pero no solo se compite por las fechas o los espacios: la capacidad de gasto de la gente se ha visto comprometida por infinidad de entradas compradas para espectáculos que aún no habían podido suceder y anuncios pendientes que han copado 2022 y 2023. En el caso de AC/DC, cada año que pasa juega a su favor en cuanto a potencia de la demanda por parte del mercado pero en su contra en cuanto a energía y salud. Un arma de doble filo.

Inflación económica
AC/DC es una banda que siempre se ha caracterizado por ser coherente con sus orígenes de clase obrera. Es notorio que AC/DC exigen una determinada horquilla de precios a los promotores de sus conciertos. En España, el mítico Gay Mercader ha sido su local promoter desde que la banda pisó el país por primera vez en Enero de 1981. Y mientras todo el mundo se vuelve loco con entradas a más de 100 o 150 Euros, AC/DC siempre han intentado mantener precios acordes al público al cual siempre se han dirigido: rockeros de clases humildes como los que les encumbraron por todo el mundo en los 70, 80 y 90.
Pero, lógicamente, AC/DC pueden pedir lo que quieran por sus entradas: se van a agotar en minutos allí donde toquen. Pero tradicionalmente han optado por precios más contenidos que los de la mayoría de sus coetáneos, evitando también todo el sistema de “Golden circle”, “Upgrades” y todo el fenómeno del upselling que va alrededor de la venta de entradas actualmente. Un clima económico con precios disparados en temas sensibles para una gira (desde el combustible hasta las materias primas) hace menos realista que AC/DC puedan contener el precio de sus entradas al nivel que les gustaría.
El publico de AC/DC (Foto: Sergi Ramos)
50º aniversario
Ya en 2013, se rumoreaba que la banda haría un tour en 2014 donde realizarían solamente 40 conciertos en 40 ciudades para celebrar su 40 aniversario como banda. Aquello no sucedió y el “Rock or Bust World Tour” tuvo un total de 88 conciertos – más o menos accidentados con la salida de Brian y la entrada de Axl. Pero lo cierto es que una vez se pone en marcha la maquinaria de AC/DC y teniendo en cuenta la cantidad de demanda existente en todo el mundo, no se pueden realizar “solo” 40 conciertos. En 2024, la banda celebraría 50 años de carrera, lo cuál sería un motivo de peso para realizar una gira conmemorativa a gran escala una vez aliviadas las incertezas mundiales en lo económico y geopolítico.

Los seguros de salud
Bandas como Rolling Stones se están viendo obligadas a realizar giras cada vez más breves y contenidas dada la avanzada edad de sus miembros. Las grandes aseguradoras mundiales de la industria de la música – a menudo bajo el paraguas del coloso Lloyd’s- limitan su capacidad de cobertura a determinadas variables y cuestiones de salud. Poner en marcha un tour que puede generar cientos de millones de dólares ( y cuyos costes de preparación suben a decenas de millones en programación de luces, equipo, ensayos, construcción de escenarios, retainers de crew especializada, etc) requiere de coberturas y primas muy cuantiosas que limitan la operativa de una gira. Desde la cantidad de shows seguidos que el artista puede hacer hasta los eventos fortuitos que puede cubrir una poliza de seguro.
No lo necesitan
Es evidente que, a estas alturas de la película, AC/DC no necesitan girar para ganarse la vida. Solo con la cantidad de dinero que generan cada año en merchandising, licencias de sus canciones para diferentes propósitos, streaming y publishing a gran escala, AC/DC facturan más que algún pequeño país. Son una marca mundial ampliamente reconocida, como Nike o Coca-Cola, y su necesidad de moverse y exponerse es inexistente. Pueden dedicarse a vivir de réditos tanto ellos como toda su estirpe hasta que la Tierra colapse. Una gira de AC/DC es un regalo para todos. Y, precisamente por ello, es comprensible que la banda no desee salir de gira si no es absolutamente necesario. Cosa que, por otra parte, no lo es.
