ROB HALFORD aclara su salida de JUDAS PRIEST en los 90’s: “¡NO RENUNCIÉ!”
Rob Halford, el icónico vocalista de Judas Priest, ha revelado los verdaderos motivos detrás de su polémica salida de la banda en 1992, asegurando que, contrariamente a la creencia popular, nunca renunció al grupo.
En una entrevista exclusiva para la nueva edición de Metal Hammer, Halford explicó que su distanciamiento de la banda fue producto de un tecnicismo legal en su contrato, y no de una decisión personal de abandonar Judas Priest.
“¡No renuncié! Fue un caso de LSD: Lead Singer’s Disease (la enfermedad del cantante líder)”, bromeó Halford. “Estaba en un gran momento y pasándola increíble. Painkiller fue una de las giras más exitosas que habíamos tenido. Pero estábamos todos agotados y acordamos tomar un descanso. Así que dije: ‘OK, chicos, voy a hacer algo por mi cuenta’.”
El Metal God explicó que, para poder emprender otros proyectos musicales en paralelo, necesitaba activar una cláusula contractual que, en términos legales, lo convertía en “miembro saliente”.
“Era solo una cláusula en el contrato, básicamente. Pero todo se salió de control. ‘¿¡Cómo que te vas!?’ ‘¡No me voy!’ Se volvió ridículamente caótico. Creo que fue un efecto dominó de lo cansados que estábamos. Probablemente deberíamos habernos ido y dicho: ‘Nos vemos en un año.’”
Un año después de su salida formal, Halford lanzó War Of Words, el álbum debut de su proyecto de thrash metal Fight. Posteriormente formó la banda industrial 2wo y más tarde su proyecto solista Halford.
Mientras tanto, Judas Priest continuó con el vocalista Tim “Ripper” Owens, grabando dos discos: Jugulator (1997) y Demolition (2001). No obstante, Owens fue apartado de manera amistosa cuando Halford regresó en 2003, dando paso al álbum de regreso Angel Of Retribution en 2005.
Actualmente, Judas Priest está de gira en Europa con su tour Shield Of Pain, presentando temas de Painkiller y su más reciente producción, Invincible Shield. La banda tocará junto a Alice Cooper en Londres el próximo 25 de julio, para luego embarcarse en una gira norteamericana en otoño.
Halford, firme en su legado, demuestra que incluso en los momentos más caóticos de su carrera, su intención siempre fue mantenerse como la voz inconfundible de Judas Priest.
