La banda Vipera Diabola fue la encargada de abrir el concierto de Bloody Benders en el íntimo espacio del Fuck Off Room el pasado 25 de septiembre de 2025. Durante su presentación, Vipera Diabola deleitó al público con temas como «Si te vas», uno de los sencillos destacados de su primer material musical.
Tammy, la vocalista de la banda, agradeció la presencia y el apoyo del público, mientras que el resto de los integrantes también mostraron su gratitud y emoción durante el show. La intensidad del momento hizo que, en algunas ocasiones, el orden de las canciones no fuera exactamente el planeado, lo que añadió un toque espontáneo a la presentación.
Además, interpretaron la canción «Serpiente», demostrando que aunque su repertorio aún es reducido, las canciones que han lanzado están bien trabajadas y logran prender a la audiencia con su energía y atmósfera oscura y cinematográfica.
Vipera Diabola continúa consolidándose en la escena con una propuesta sonora que mezcla el dark western, el rock stoner y el folk oscuro, dejando claro que cada uno de sus temas está pensado para crear una experiencia única y profunda para quienes los escuchan en vivo.
Terminando su set, bajaron del escenario y salieron las Bloody Benders, un grupo femenino que se ha consolidado en la escena del horror punk mexicano con su energía desbordante y actitud rebelde. Esta banda, formada en 2011 en Ciudad de México, ha sabido combinar influencias del punk, metal, ska y goth con una estética inspirada en películas de terror y cómics, creando un espectáculo que va más allá de la música, incluyendo performances en vivo y proyecciones audiovisuales.
En esta noche, las Bloody Benders prendieron al público con éxitos como «I Don’t Give A Fuck», «Autodestrucción» y «Pólvora», canciones que forman parte de su reciente álbum «Lux In Tenebris», lanzado en agosto de 2024 y que los ha colocado en un lugar destacado dentro de la escena alternativa.
Visiblemente entregadas, las integrantes aparecieron vestidas con gabardinas, mientras la vocalista lucía un impactante traje completo de esqueleto y la baterista portaba cuernos, reforzando la atmósfera oscura y teatral que las caracteriza. Durante el show, el público no dejó de brincar, saltar y echar relajo, contagiados por la energía y el carisma de la banda. La combinación de la música intensa y la puesta en escena creó una atmósfera única, con una sensación palpable de que el concierto nunca terminaría.








