Un 19 de agosto de 2009 se estrenó Humbug, tercer material discográfico de la banda inglesa Arctic Monkeys. En su momento, el disco recibió críticas positivas y fue posicionado como uno de los mejores materiales del año, y reafirmó la posición de la banda en la escena musical de Reino Unido. Hoy, a quince años de su lanzamiento, es notorio el cambio que tuvo la agrupación de Sheffield a raíz de este lanzamiento y cómo lo utilizado en 2009 sigue siendo vigente.
Lo que bien se aprende jamás se olvida
La creación de Humbug comenzó en el verano de 2008, luego de que la banda terminara su gira promocional de Favourite Worst Nightmare. Para este material, Alex Turner escribió las canciones de madrugada a solas. De manera simbólica, escribir en ese contexto denota una sensación de soledad y tristeza. Del mismo modo, Alex había iniciado el proyecto con Miles Kane llamado The Last Shadow Puppets, que tiene un sonido más modesto y orquestal a comparación de su banda de rock.
El disco se grabó en Estados Unidos, además de la ayuda de James Ford, Joshua Homme de Queens Of The Stone Age fue de vital importancia para la producción del disco y la futura personalidad de Alex. Los consejos de Homme le dieron la identidad que el disco necesitaba para ser muy distinto a materiales anteriores con un sonido más oscuro y crudo, pero sin dejar de ser Arctic Monkeys
¿Cómo influenció Humbug al camino de la banda?
Luego de la gira de Humbug (con la que vinieron a Ciudad de México por primera vez), Arctic Monkeys comenzó a trabajar en Suck It And See (SIAS), disco que recuperaría el lado meloso y oscuro de Humbug, pero que regresaría como protagonista los recursos del garage rock que los dio a conocer. Además, en el SIAS Alex Turner comenzaría a tener una personalidad más extrovertida que terminó de consolidarse en AM.
En 2018 sale uno de los discos que más opiniones ha dividido. Tranquility Base Hotel & Casino es un giro de 180 grados radical para los fanáticos de la banda. Al principio, el disgusto del proyecto fue masivo, pero con el paso del tiempo, le tomaron cariño ya que la paleta de colores y determinadas canciones recordaban al proyecto de 2009, que, de mismo modo, fue un gran cambio, pero no tan mediático como lo fue en 2018.
En la actualidad, Arctic Monkeys ya se toma más tiempo para lanzar material nuevo. The Car consolida el sonido que se trató de experimentar en Tranquility Base. La banda ya sabe que, al lograrlo todo, se pueden dar el lujo de arriesgar con lo que sea porque ahí estará su base de fans apoyándoles, como se arriesgaron en 2009.
