Después de disfrutar de un recorrido por la Ciudad de México, Becky Hill se presentó en el Tecate Emblema con una mezcla de potencia vocal, beats envolventes.
Durante su show, interpretó algunos de sus éxitos más conocidos como True Colours, Last Time y Lose Control, encendiendo la pista con su característico estilo entre el pop y la electrónica. Uno de los momentos más destacados fue su versión de Gecko (Overdrive), un poderoso cover del tema de Oliver Heldens.
Pero el detalle que realmente conquistó al público fue cuando Becky sorprendió cantando una canción en español: I Could Get Used to This. Aunque originalmente en inglés, interpretó partes del tema en nuestro idioma, demostrando no solo su versatilidad como artista, sino también su respeto y cariño por la audiencia mexicana.
Su entrega sobre el escenario, dejó claro que Becky Hill es una artista con presencia internacional que sabe cómo conectar desde el primer momento.

María José salió al escenario acompañada de un cuerpo de bailarines que desde el primer momento aportaron energía y dinamismo a su show. Su presentación fue una celebración vibrante de pop, nostalgia y apoyo a la diversidad.
Durante su espectáculo, tuvo invitados especiales que emocionaron al público. Subió al escenario con Motel para interpretar Sólo el amor lastima así, y con Matisse, con quienes cantó Ya no me acuerdo más de ti. También sorprendió con la presencia de Lucía Méndez, con quien interpretó el clásico Mi amor, amor, generando una ovación entre los asistentes.
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando dedicó una canción a la comunidad sorda, reafirmando su compromiso con la inclusión y el respeto por la diversidad.
Además, interpretó una serie de covers icónicos de la música latina que encendieron la nostalgia del público: La ocasión para amarnos de Daniela Romo, Evidencias de Ana Gabriel y Te besé de León Larregui. Cada canción fue coreada con fuerza, pero el clímax llegó con No soy una señora, que puso a todo el festival a cantar, bailar y celebrar con ella. Cerró su presentación con Sé su amante, dejando al público eufórico y completamente entregado.

Uno de los momentos más esperados del Tecate Emblema fue, sin duda, la presentación de Will Smith, quien demostró por qué sigue siendo una figura icónica del entretenimiento mundial. El multifacético artista no solo cantó, sino que también compartió mensajes llenos de emoción y cariño hacia México y su gente, dejando claro que su conexión con el país es profunda y genuina.
Desde su entrada al escenario, el entusiasmo fue total. Will llegó acompañado de un elenco de bailarines y una producción espectacular que mezclaba visuales, luces. Uno de los gestos más entrañables de la noche fue que una de sus bailarinas hablaba español y se convirtió en su traductora durante el show, lo que permitió una cercanía aún mayor con el público.
El repertorio fue una verdadera fiesta de nostalgia y ritmo. Interpretó clásicos como Men in Black, Gettin’ Jiggy Wit It, Wild Wild West y Just the Two of Us. Antes de esta última, proyectó un emotivo visual que mostraba escenas de todas las películas en las que ha participado, culminando con un montaje al estilo de la apertura de Bad Boys, lo que provocó una ovación masiva.
También presentó temas como Work of Art, Miami y Bulletproof, mostrando su versatilidad entre el rap clásico, el pop y los nuevos sonidos. Pero uno de los momentos más conmovedores de la noche fue cuando rindió homenaje a James Avery, el inolvidable “Tío Phil” de The Fresh Prince of Bel-Air. Con palabras llenas de respeto y amor, recordó el impacto de Avery en su vida personal y profesional, generando un momento de profunda emoción entre los asistentes.

Alanis Morissette, quien se entregó una vez más sobre el escenario con una intensidad emocional que solo artistas de su talla pueden transmitir. Su presencia fue magnética, su voz intacta y su mensaje, más vigente que nunca.
El público la recibió con una ovación que no cesó en toda su presentación. Alanis inició su show con Hand in My Pocket y Right Through You, haciendo vibrar a los asistentes con esos temas que marcaron toda una generación. También interpretó Reasons I Drink, canción en la que expone sin filtros la vulnerabilidad, las presiones internas y la lucha por la salud mental —una constante en su obra que resuena con fuerza en el contexto actual.
Alanis compartió fragmentos de su experiencia en la industria musical, dejando claro que su camino no ha sido fácil, especialmente por los desafíos que ha enfrentado como mujer en un entorno históricamente dominado por hombres.
A lo largo de su presentación, Alanis interpretó algunos de sus más grandes éxitos, como You Oughta Know, Ironic y Thank U, canciones que han acompañado a millones de personas a lo largo de los años, y que, interpretadas en vivo, adquirieron un nuevo nivel de fuerza y significado.

La presentación de Pitbull fue una de las más explosivas y enérgicas del Tecate Emblema 2025. El ícono del pop-urbano sorprendió desde el primer segundo, cuando su grupo de músicos tomó el escenario con una potente introducción instrumental de Enter Sandman, clásico de Metallica, generando expectativa y emoción entre los asistentes. Minutos después, entre luces y aplausos, Pitbull apareció en escena desatando una fiesta imparable.
El show fue un recorrido vertiginoso por algunos de sus más grandes éxitos, acompañado de visuales impactantes, bailarinas, músicos en vivo y una producción de primer nivel. Canciones como Don’t Stop the Party, Hotel Room Service,International Love y I Feel Good hicieron que todo el público se pusiera de pie, cantara y bailara sin parar.
Uno de los momentos más memorables fue su mashup entre Sweet Child o’ Mine de Guns N’ Roses y su hit Rain Over Me, una mezcla inesperada pero poderosa que encendió a toda la audiencia. Otro punto alto fue su versión de Gasolina (cover de Daddy Yankee), que rindió homenaje al reguetón clásico y puso a vibrar a los fanáticos más fieles del género.
Durante su presentación, Pitbull también interpretó éxitos como The Anthem, Suave, Culo, I Know You Want Me (Calle Ocho),El Taxi,Feel This Moment, Fireball, Timber y Give Me Everything. Cada canción era coreada a todo pulmón, y el ambiente fue una verdadera fiesta internacional al estilo que solo “Mr. 305” sabe ofrecer.
Uno de los detalles más divertidos y virales de la noche fue ver a varios asistentes vestidos como Pitbull: camisa blanca, gafas oscuras y actitud de estrella. El público no solo disfrutó del show, también se convirtió en parte de él.
Pitbull cerró con Time of Our Lives, dejando una vibra eufórica y positiva que se sintió como el final perfecto para una noche inolvidable.

