«Sonando desde el 11/95» es una de las frases icónicas del Ska mexicano que cumple la función de identificar a la banda de Nuevo León Inspector. Desde entonces, la banda construyó una identidad única que es de fácil reconocimiento en todo el país. El pasado 21 de junio, la Arena CDMX fue el salón de fiesta para celebrar las tres décadas de la banda y afianzar su concepto, pasión y amor entre el público y la banda.
Ver esta publicación en Instagram
«Treinta años son un chingo», Big Javy
Con un vídeo donde repasaron 30 años de historia comenzó el concierto. Conforme avanzó la noche Javy y compañía se conmovieron al ver como el respetable nunca dejó de cantar y bailar. Esta misma emoción se representó en el escenario con la aparición del hijo de Chuy Ayala que bailó en cada tema que apareció. El Padrino mencionó que este momento es de los mas especiales de su vida por compartir escenario con su hijo (además de que era su cumpleaños).
Por más concentrados que estuviesen en el escenario, la banda se daba su tiempo para contemplar lo abarrotada que estaba la Arena CDMX. De esto se percató el mismo Chuy que pidió un grito de hombres, mujeres, y niñas y niños que asistieron al concierto.
En la recta final del mismo, Javy regaló rosas al público como muestra de agradecimiento por seguir poniendo en alto al Ska mexicano y a Inspector. Del mismo modo, Homero felicitó a todas las personas que cumplirán años ese mismo día y les pidió que nunca dejaran de disfrutar la música.
Ver esta publicación en Instagram
