El Auditorio Nacional se llenó de rock y nostalgia con la primera de dos presentaciones de El Tri, que llegó con su nuevo show titulado “Simplemente Sinfónico”. Aunque el concierto estaba programado para comenzar temprano, un inconveniente técnico provocó un retraso de alrededor de 45 minutos. Sin embargo, este imprevisto permitió que muchos de los asistentes que llegaron con retraso pudieran disfrutar el espectáculo completo.

Una vez iniciado, la banda apareció en el escenario con sus músicos que acompañan regularmente a Alex Lora subieron al escenario, desatando la euforia del público. Tras una introducción de cinco temas, Alex Lora presentó a los músicos de la orquesta sinfónica que lo acompañarían durante el resto de la noche, fusionando la potencia del rock con la majestuosidad de los arreglos sinfónicos.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Lora pidió un aplauso y “un momento de ruido” en memoria de Lalo Toral, tecladista de la agrupación, fallecido en 2025. Sobre el escenario se colocó un teclado y una fotografía en su honor, gesto que conmovió a los asistentes.

Durante el concierto, la energía y espontaneidad de Alex Lora se mantuvieron intactas. En un momento, comenzó a tocar una canción fuera del orden del setlist, lo que causó sorpresa entre los músicos y el director de la orquesta. El Maestro lora fue corregido rápidamente y, entre risas, retomó el rumbo del concierto.
Alex Lora mencionó que había olvidado ponerse una máscara que forma parte del merchandising oficial del grupo, una pieza que representa un poco de México pero con el toque que solo el sr. lora sabe ponerle que siempre lo ha distinguido. A lo largo del concierto, también sorprendió al público con varios cambios de vestuario, alternando entre chamarras de cuero, sombreros y distintos accesorios que le daban un toque diferente a cada segmento del espectáculo.
El repertorio incluyó clásicos como “Triste canción”, “Las piedras rodantes”, “Pobre soñador”, “A.D.O.” y “Metro Balderas”, que fueron coreados con fuerza por el público que llenó el recinto. Como es costumbre, no faltaron las irreverencias, los gritos y el humor característico que hacen de cada presentación de El Tri una auténtica fiesta de rock nacional.

Para cerrar la noche, Chela Lora, esposa y compañera inseparable de Alex, subió al escenario para interpretar junto a él las últimas canciones del show, poniendo el broche de oro a una velada..
Con esta primera fecha, El Tri reafirmó por qué sigue siendo una de las bandas más queridas y longevas de México, capaz de llenar el Auditorio Nacional y seguir haciendo historia.
