MAGIC MAKERS: El arte de convertir viajes en experiencias y memorias.
Magic Maker es una agencia que llega para transformar la experiencia de los usuarios y crear nuevas memorias.
En la nueva lógica del marketing contemporáneo —donde la atención es efímera pero la emoción permanece—, Magic Makers se posiciona como una de las agencias que mejor entiende cómo transformar experiencias en activos estratégicos de marca. Detrás de esta propuesta están Florencia Rico e Ignacio Albornoz, una dupla que ha logrado redefinir el viaje de entretenimiento y deportivo como una poderosa herramienta de conexión, engagement y posicionamiento en América Latina y Estados Unidos.


Adaptándose a las nuevas tendencias.
En un contexto donde, según el Global Travel Trends Report 2025 de American Express, el 60 % de los viajeros planea organizar sus desplazamientos en torno a eventos deportivos o de entretenimiento, Magic Makers anticipa una tendencia que hoy domina la conversación global: la experiencia como núcleo del vínculo entre marcas y audiencias. Su propuesta no se limita a organizar viajes; convierte cada uno en una narrativa viva donde el deporte, la cultura y la emoción se entrelazan para construir memorias duraderas.
Con operaciones en destinos estratégicos como Miami, Nueva York, Ciudad de México, Los Ángeles y Buenos Aires, la agencia desarrolla experiencias que trascienden lo logístico y se instalan en el terreno de lo sensorial. Cada itinerario nace como una historia que se vive en tiempo real, diseñada para generar pertenencia y fortalecer la relación entre marcas y consumidores en mercados que abarcan desde México y Centroamérica hasta el Caribe y Sudamérica.
Uno de los momentos más representativos de su capacidad operativa y creativa ocurrió durante la Copa América en Miami, donde Magic Makers diseñó una experiencia que fusionó a ejecutivos y aficionados en torno a un mismo pulso emocional: el respaldo a la Selección Argentina. Más allá del evento deportivo, la agencia convirtió ese encuentro en un espacio de conexión auténtica, donde la emoción colectiva se tradujo en valor tangible para la marca.
El enfoque de Magic Makers
Al frente de la estrategia está Ignacio Albornoz, VP de Marketing de la firma, quien ha consolidado un enfoque que equilibra creatividad con resultados medibles. Con una formación que combina el periodismo y el marketing, y una trayectoria destacada dentro del American Marketing Association South Florida Chapter, su visión resulta clave para posicionar a Magic Makers como un referente regional en marketing experiencial.
“Cuando una experiencia logra emocionar y al mismo tiempo fortalecer un vínculo comercial, sabemos que generamos valor real”, ha señalado Albornoz, sintetizando una filosofía que privilegia la conexión humana por encima de la exposición superficial.
Ese enfoque estratégico se complementa con la visión de Florencia Rico, fundadora y CEO, quien ha construido el ADN de la agencia a partir de una premisa clara: las marcas no se recuerdan por lo que dicen, sino por lo que hacen sentir. Con más de dos décadas de trayectoria, Rico convierte la sensibilidad en un diferenciador competitivo, diseñando experiencias donde cada detalle —visible o invisible— contribuye a construir una narrativa emocional coherente.
Una etapa desafiante.
La operación de Magic Makers se distingue por una coreografía precisa entre logística, creatividad y estrategia. Desde la negociación con aliados hasta la curaduría de momentos dentro del viaje, el equipo orquesta cada elemento para que el usuario final perciba únicamente la experiencia, no la complejidad que la sostiene.
De cara a 2026, la agencia avanza hacia una nueva etapa con el desarrollo de experiencias propias en destinos icónicos como Dubái, Mallorca y Napa Valley, ampliando su alcance más allá de los grandes eventos y consolidando productos con identidad propia. Esta evolución responde a una transformación profunda del mercado: las marcas ya no buscan presencia, sino relevancia emocional.
Así, Magic Makers no solo diseña viajes; construye territorios de significado donde las marcas dejan de ser mensajes para convertirse en vivencias. En un ecosistema saturado de estímulos, su propuesta confirma que el verdadero diferencial no está en ser visto, sino en ser recordado.
