El show de Kaydy Cain este 21 de Marzo en Pabellón oeste definitivamente hizo sentir nostalgia y muchas ganas de corear, desde que comenzó con una sonrisa y agradecimiento a su público querido. Empezó con “Algo como tú” y desde ahí ya había conexión, como si todos estuvieran en la misma sintonía. Luego vinieron “Duro”, “Givenchy” y “Perreologia”, y el lugar se prendió por completo: gritos, gente saltando, esa energía medio caótica pero que se disfruta justo por eso.
Después el ambiente se mantuvo arriba sin sentirse pesado. “Hollywood” y “Playboy” siguieron con ese mood relajado pero fiestero, y con “Cacos” y “Muévelo” ya era puro dejarse llevar. No era un show para quedarse quieto ni analizar nada, era más de sentir el momento. Kaydy se veía cómodo, sin forzar nada, como si estuviera entre su gente.
Nos regaló un giro inesperado añadiendo a sus invitados especiales, Donny Graff y El Malilla, lo cual generó el doble de emoción, en especial con las chicas al escuchar ‘’Pero No’’, se disfrutó hasta el último segundo
Cuando llegó “Perdedores del barrio”, el ambiente cambió un poco. La gente seguía prendida, pero ya se sentía algo más personal, más real. Y cerrar con “Lo siento” le dio otro aire al final, más tranquilo, más honesto. Fue de esos cierres que no explotan, pero se quedan contigo.
En general, fue un concierto muy efectivo. No intentó hacer algo diferente ni falta que hacía. Fue auténtico, cercano, y de esos que te dejan cansado pero con buena vibra, como después de una noche que valió la pena.


