Por segunda ocasión, Mario Bautista se presentó en el Speed Fest, y su llegada fue uno de los momentos más esperados por sus fans. Desde muy temprano, muchas de ellas ya se encontraban en la primera fila, listas para correr hacia el frente del escenario en cuanto se abrieran los accesos. Algunas llevaban carteles, otras camisetas con su nombre, y todas compartían la misma emoción: ver de cerca a su ídolo.
Entre la multitud, tuvimos la oportunidad de platicar con varias seguidoras, y fue ahí donde surgió una sorpresa interesante: una de las chicas nos reveló que las fans de Mario Bautista contaban con un boleto especial que les daba acceso preferencial al área delantera del escenario. En contraste, los fans de otras bandas como Allison y PXNDX (Panda) tenían que esperar formados en otro punto del recinto, sin ese mismo beneficio.
La situación generó algo de tensión. La emoción y la impaciencia eran palpables, y al poco tiempo, muchas de las fans de Mario comenzaron a desesperarse. El caos no tardó en llegar: algunas asistentes rompieron el control que separaba las zonas de acceso, desbordando la seguridad para intentar conseguir un mejor lugar frente al escenario.
Después del show nostálgico y poderoso de PXNDX Vice, el ambiente cambió de inmediato. Las luces se apagaron, y los gritos no se hicieron esperar. Entre humo, visuales y una gran producción de luces, Mario Bautista apareció en escena acompañado de varias bailarinas. El escenario se transformó en una fiesta pop llena de ritmo, sensualidad y energía.
Desde el primer minuto, sus fans no dejaron de cantar, gritar y grabar cada momento. El setlist estuvo lleno de temas que han marcado su carrera:
- «No digas nada»
- «Mal de amores»
- «Regálame»
- «Miami»
- «Mejor así»
- «Cabrón, yo puedo»
- «Brindo»
- Y, por supuesto, «Baby Girl», uno de los más coreados de la noche.
Cada canción era acompañada por una coreografía distinta. El público estaba completamente entregado. Las voces se unían como una sola, y el ambiente se volvió eléctrico. Se notaba que muchas de las asistentes habían esperado meses para ese momento.
Al finalizar su presentación, muchas de sus fans se retiraron del frente del escenario con una sonrisa enorme, mientras que los seguidores de Allison, que venían esperando su momento con paciencia (o frustración), aprovecharon la oportunidad para correr hacia la barricada y tomar sus lugares.
