La banda Bulán habla sobre su más reciente actividad en vivo y los planes que tienen a futuro. Recientemente ofrecieron un show en una plaza comercial al norte de la ciudad, lo que representó un gran reto al salir de su zona de confort acostumbrada a foros y bares. Aunque implicó ajustar repertorio para un público con menores de edad y enfrentar las distracciones típicas de ese entorno, destacaron lo positivo de conectar con nuevas audiencias, incluso con niños muy pequeños que bailaron al ritmo de sus canciones.
Respecto a metas, compartieron que tras cumplir el objetivo de grabar su primer disco —ya disponible en plataformas y a punto de cumplir un año— ahora apuntan a un segundo material con mayor experimentación de géneros y a seguir pisando escenarios más grandes, soñando incluso con llegar a lugares como el Palacio de los Deportes o girar fuera del país.
El paso del tiempo les ha permitido ver cómo su primer material ha “envejecido”: lo que comenzó como un experimento hoy se disfruta de otra manera, pues si bien algunas letras surgieron de momentos emocionales difíciles, ahora se viven con alegría al ver cómo el público las hace suyas. También resaltaron los cambios internos, como la llegada de David en los teclados, que ha dado mayor estructura y frescura al sonido de la banda. Además, en lo individual cada integrante ha crecido en su vida personal y profesional, lo que enriquece la narrativa que comparten a través de la música.
