En un tiempo de prisas y olvidos, CHULA regresa con Cassette Sessions Vol. II, un disco que es, a la vez, un rescate y una reinvención. Sus boleros ya no son solo nostalgia, sino rabia, polvo, distorsión. La guitarra reemplaza al sintetizador, la furia al lamento, y lo ancestral se funde con lo eléctrico en un grito colectivo contra la alienación moderna.
Temas como ¿Por qué no sonríes? son un choque frontal entre la jota castellana y el stoner rock, una fusión que no busca complacer, sino conmover. CHULA no versiona; reinterpreta, desgarra, reconstruye. Su “Dark Bolero” es un ritual sonoro donde lo folklorico se vuelve protesta, y lo rockero, lamento.
En directo, esta energía se multiplica. Su presentación en Moby Dick no será un concierto, sino una ceremonia. Una invitación a perdernos en el ruido y en la memoria, a recordar que, incluso en la oscuridad, la música puede ser un territorio de encuentro, un refugio contra la soledad.
