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Conoce a Florian Wieder, la mente detrás del escenario de Rammstein

Si hay que definir a Rammstein en tres palabras, quizás las más atinadas son fuego, adrenalina e ímpetu. La banda originaria de Alemania –conformada por Till Lindemann, Richard Z. Kruspe, Christian “Flake” Lorenz, Christoph Schneider, Oliver Riedel y Paul Landers– ha cimentado su poderosa presencia en el escenario gracias a la combinación de efectos especiales, acordes industriales y sintetizadores, sin olvidar un dramatismo escénico que va de la mano con sus letras.

Es por todo esto que resulta impresionante el comparar la diferencia abismal que existe entre los seis muchachos que iniciaron –en 1994– tocando en bares underground con bengalas perdidas, y los hombres que hoy presumen uno de los espectáculos más imponentes en la actualidad, que refleja la evolución de una banda a la que el tiempo únicamente ha jugado a su favor.

Después de presentar tres conciertos en el Foro Sol de la Ciudad de México, donde cerraron un tour por Europa y Norteamérica, uno de los temas de conversación más sonados en redes sociales (especialmente TikTok), fue el escenario, que contaba con seis torres que lanzaban lenguas de fuego, luces, pirotecnia, lanzallamas, un cañón de espuma (por decirlo de manera elegante) y los seis integrantes mostrando toda su fuerza ante sus fans. Pero ¿quién fue el autor de esta obra arquitectónica, ahora ya icónica, en el mundo del entretenimiento? Entrevistamos a Florian Wieder, el diseñador y productor cuya visión retrofuturista fue el chispazo que dio origen a este abrasador monumento musical.
FW: Cuando la banda me contactó, el proyecto era un lienzo en blanco; no había brief, no había nada. Así que el primer paso fue lo que cualquiera haría: conocerlos a fondo. Rammstein y yo somos de Alemania, y si bien ya los conocía (ya habíamos trabajado antes), este escenario debía reflejar esta nueva época para ellos.
Los estudié de principio a fin: los viejos días, su pensamiento, sus letras… esas exploraciones siempre te dan nuevas y valiosas ideas. En esa búsqueda me di cuenta de que ellos juegan bastante con esta vibra Berlín-1920, que ese momento fue una locura en esa ciudad de Alemania; todo era fiesta, un grandioso estilo, un aire art decó. De ahí pensé en la película Metrópolis (dirigida por Fritz Lang) que tiene una increíble mezcla de art decó y steampunk, con detalles extremadamente únicos y futuristas, especialmente para los años 20. La siguiente pregunta fue: ¿cómo adaptar esto sin que parezca una copia o algo obvio? ¿cómo llevarlo a la época contemporánea?

Para mí, era importante que el escenario fuera un statement arquitectónico; que la gente entrara y lo viera en su gloria. Me gusta pensar que la experiencia empieza cuando entras al estadio, te topas con el escenario y exclamas: “Wow, ¿qué diablos es esto?” ¡Eso quería! Y pensé que nadie había hecho algo así, con esta vibra Metrópolis. Y si bien esa película fue mi más grande inspiración, también hay guiños de Blade Runner o Tron, para que se viera más contemporáneo, con toques steampunk. Y claro, se añadieron otros elementos para resaltar lo imponente, como las torres de fuego o las luces. ¡Y fue increíble ver lo bien que funcionaba todo junto!

AD: ¿Crees que este escenario refleja la evolución que la banda ha tenido en su carrera?

FW: ¡Claro que lo creo! Es increíble la manera en que ellos hacen las cosas: todo lo que hace Rammstein, sale perfecto; no hay una sola cosa que no fluya con ellos. Es raro que pase este tipo de perfección, debe ser por la química que hay entre ellos, que es bastante peculiar. No es como que uno sea el líder y de ahí se deciden las cosas; todos son Rammstein, lo saben, y todos tienen voz. Si a uno de ellos no le gusta algo, no se hace y mejor se van por aquello que los haga felices como grupo. Ese debe ser el secreto de su éxito.

AD: El fuego es, sin duda, el elemento que distingue a Rammstein por excelencia. Al usarlo en prácticamente todos los conciertos de su carrera, ¿cómo fue renovar el concepto del fuego en esta etapa de la banda?

FW: La mente detrás del fuego aquí es Nikolai Sabottka, que también es el tour manager de la banda. Y efectivamente, el fuego es muy importante para Rammstein, por lo que él es un hombre muy importante para ellos. Nikolai está obsesionado con tener los mejores efectos: grandes, fuertes, brillantes, inolvidables, pero también debe pensar en las limitaciones que hay en algunos países (hay lugares donde se puede hacer más grande, y otros donde se tiene que medir). Tuvimos muchísimas juntas para implementar este elemento de una manera sorprendente en cada país y que fuera asombroso, de ahí que estén las torres, o que los miembros de la banda interactúen con el fuego mientras tocan. Todo lo que Nikolai hace siempre va al límite, es impresionante.

AD: ¿Qué fue lo más difícil a la hora de diseñar este escenario?
FW: En términos de arquitectura, lo más difícil fue la ingeniería detrás de la estructura. Primero, era pensar que este escenario estaría en un tour, moviéndose por todos lados. Se utilizan aproximadamente 120 camiones enormes para transportarlo… y debe ser desmantelado y armado de nuevo, varias veces. Es una tarea de logística extrema, y la ingeniería que hay detrás para que todo fuera práctico, fue lo más complicado, pero teníamos que cumplir este objetivo para que no fuera una tarea imposible llevar el escenario por todo el mundo. De hecho, creo que el diseño fue fácil, pero hacerlo realidad, ajustable a un tour mundial, eso fue desafiante.

Y claro, esto no lo hice yo solo, fue un trabajo en equipo de muchas personas. Wonder Works (una compañía de Reino Unido dedicada al touring stage engineering), fueron clave para lograr todo esto. Algo como lo que hizo Rammstein en este tour, solo es posible con un buen trabajo en equipo.
AD: Un fenómeno interesante es que todo el mundo quería ver este show, incluso personas que no eran tan fans. ¿Crees que el escenario fue el secreto de este éxito?
FW: Es la combinación de todo: es ver a la banda, es un espectáculo, es la música. Todo lo que la banda hizo para este show (brutal, enorme, monumental) lo hace especial. Es por eso que muchas personas querían verlo, incluso quienes no eran fans de Rammstein o del género musical. Este show es una conversación, todos quieren vivirlo, hablar de él. De cierta manera, es un must-see.

AD: Resulta difícil visualizar la manera en que un show como este evolucione a algo todavía MÁS grande. ¿Eso sería posible?

FW: No creo que la evolución sea hacer un show más grande (y de hecho, ¡no creo que sea posible!). No es cuestión de escala, sino de ser diferente. Ve por ejemplo bandas como U2: tenían un show increíble 360º y posteriormente pensaron “ok, no podemos hacerlo más grande, pero tenemos que innovar”. Hay que ser diferentes, sorprender de otra manera. Todo dependerá de la visión que tenga Rammstein en su momento, pero el siguiente paso es mostrar algo diferente en concepto, no a escala.

AD: Por último, ¿qué palabras definen tu trabajo como diseñador y productor?

FW: Amo lo que hago, ¡aunque esas son 4 palabras!

 

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