El músico mexicano Emmanuel del Real, mejor conocido como Meme, se presentó en el Teatro Metropólitan para presentar en vivo su más reciente material discográfico titulado La montaña escondida, en una noche que combinó intimidad, nostalgia y colaboraciones especiales.
La velada arrancó con un bloque sólido de canciones que marcaron el tono del concierto: “Micelio”, “Princesa”, “Todo se marchó”, “No puedo parar”, “Aunque sea” e “Incomprensible”. Desde los primeros acordes, el público respondió con atención y cercanía, acompañando cada interpretación en un ambiente cálido.

En una de las primeras pausas de la noche, Meme agradeció al público por su presencia y explicó que gran parte del setlist estaba compuesto por canciones que disfruta particularmente interpretar. También mencionó que algunas piezas forman parte de proyectos paralelos y colaboraciones que ha desarrollado a lo largo de su trayectoria.
El repertorio continuó con “Quiero ver” y “Aviéntame”, tema original de Café Tacvba, agrupación de la que forma parte desde hace décadas. Fue en este momento cuando apareció el primer invitado especial de la noche: el reconocido productor y músico argentino Gustavo Santaolalla, quien, sentado con guitarra en mano, acompañó a Meme en el escenario.
Juntos interpretaron “Aviéntame”, “Sí o No” y “Estaba sentado”, generando uno de los momentos más celebrados del concierto. La complicidad musical entre ambos se hizo evidente en cada arreglo y en la forma en que las guitarras dialogaban sobre el escenario. Más adelante, Meme continuó con “Me volví loco”, manteniendo la energía en alto.
La noche siguió sumando invitados. El segundo en aparecer fue Chetes, con quien interpretó “16 de febrero”, provocando la ovación inmediata del público.
Uno de los momentos más especiales llegó con un segmento acústico que incluyó un popurrí compuesto por “Lo que no fue no será”, “La canción” y “Eres” —otro clásico de Café Tacvba—. “Eres” fue interpretada en dos versiones: primero en su formato tradicional y posteriormente con un giro inesperado. Tras una breve pausa, se sumaron más músicos para reinterpretarla con una sonoridad cercana al corrido tumbado, aportando nuevos matices rítmicos a la pieza.

El concierto también incluyó interpretaciones como “Embeces”, así como un medley que integró “Nunca es suficiente”, “Y todo para qué”, “Amor prohibido” y “Querida”, esta última en homenaje a Juan Gabriel. La versión de “Querida” fue uno de los puntos más coreados de la noche.
Hacia la recta final, Meme interpretó “Todo va a estar bien”, “Tumbos”, “Acatitlán” y “Líquenes”, nuevamente acompañado por Gustavo Santaolalla. Además, no faltaron clásicos de Café Tacvba como “El río”, “El polen” y “El mundo en que nací”, reafirmando la conexión entre su proyecto solista y la historia musical que lo ha acompañado por años.
El cierre llegó con “Komorebi en do”, poniendo punto final a una presentación que transitó entre lo íntimo y lo festivo, demostrando la versatilidad creativa de Meme y su capacidad para reinventar canciones propias y ajenas sin perder identidad.
La presentación en el Teatro Metropólitan confirmó que La montaña escondida no solo es un nuevo capítulo en su carrera solista, sino también un espacio para celebrar colaboraciones, revisitar clásicos y explorar nuevas sonoridades frente a un público que lo ha acompañado a lo largo de su trayectoria.
