En este episodio especial, Luis Marquez celebra junto al reconocido fotógrafo Fernando Aceves los 28 años de la visita de David Bowie a México en 1997, cuando el artista británico ofreció su primer concierto en el país y realizó una icónica sesión fotográfica en Teotihuacán.
Aceves recuerda cómo esa experiencia marcó un antes y un después en su carrera, al retratar a una de las figuras más fotografiadas del rock mundial. Explica que Bowie fue un modelo consciente de su imagen y que aquella sesión —de la que surgieron retratos hoy incluidos en el libro David Bowie Icon— se ha convertido en parte esencial de la historia visual del artista.
El fotógrafo relata anécdotas únicas, como el respeto de Bowie al visitar la Catedral Metropolitana, su interés por los efectos acústicos de las pirámides y su sencillez fuera del escenario. También comparte detalles del backstage durante el concierto, el ambiente del equipo de músicos y el curioso obsequio de una artista mexicana: un muñeco inspirado en el personaje de Earthling.
Aceves reflexiona sobre cómo Bowie influyó profundamente en su visión fotográfica, al punto de definir su estilo y consolidarlo como referente en la fotografía musical. Aunque asegura que su carrera no se centra solo en Bowie, admite que esa experiencia fue clave para su desarrollo profesional.
