Fittz habla de su proyecto musical, activo desde hace unos cuatro años. Integrada por Carlos (voz), Marco (bajo) y Pol (guitarra), la agrupación nació tras varios intentos previos y hoy se consolida como una familia unida tanto en lo personal como en lo profesional.
Durante la charla compartieron anécdotas de su llegada a la CDMX, incluyendo su participación en un evento de Amazon, una presentación improvisada en una obra de teatro y un show en el Metro Zapata, experiencias que describieron como surrealistas y llenas de aprendizajes.
Los músicos destacaron lo difícil pero gratificante de ser una banda independiente: autogestionar giras, entrevistas y promoción, mientras se enfrentan a una escena cultural competitiva tanto en Guadalajara como en la capital. Aun así, celebran la buena recepción de su propuesta y subrayan la importancia de la colaboración entre artistas para que todos puedan crecer.
En sus shows, disfrutan tanto de la energía de grandes escenarios como de la cercanía en presentaciones íntimas, convencidos de que la clave está en tender la mano y crear comunidad.
