La Maraka se llenó de ska, nostalgia y pura buena vibra.
Inspector nos regaló una de sus noches más íntimas y especiales del año, con versiones acústicas, un set lleno de historia y un Big Javi que no dejó de sonreír ni un minuto.
Aquí les dejo algunos de los momentos que capturé este 11 de diciembre: miradas, energía, emociones y ese feeling que solo Inspector sabe provocar después de tres décadas de música.
Si estuviste ahí, revívelo… y si no, ¡aquí lo sientes como si hubieras estado en primera fila!
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