El clásico del cine mudo La Quimera del Oro, dirigido por Charles Chaplin, llegará a las salas de Cinépolis el 24 de julio en una versión restaurada. La película, estrenada en 1925, combina humor físico, crítica social y una carga emocional que la mantiene vigente casi un siglo después. La producción incluyó escenarios elaborados y efectos innovadores para la época, como la icónica escena de la cabaña al borde del precipicio. Chaplin reeditó la cinta en 1942, añadiendo narración y música, versión que se proyectará en esta ocasión.
La cinta sigue al vagabundo Charlot en su búsqueda de oro en Alaska, con momentos memorables como la escena donde el personaje se come un zapato de regaliz. Datos curiosos revelan que algunas secuencias se filmaron en California usando materiales como sal y harina para simular nieve. La influencia de la película trascendió generaciones, con figuras como Stanley Kubrick y Orson Welles entre sus admiradores. La proyección forma parte de la iniciativa +QUE CINE de Cinépolis, dedicada a rescatar joyas cinematográficas.

