La banda chilena, formada en 1991, que tras 34 años con una gira llamada ecos, decidió darle fin y ponerle una pausa indefinida a lo que en los años noventas se consideró parte del Rock chileno, banda de un Power trío que llegó a nuestro país México, con esa hambre de querer Decir algo con sus canciones y demostrando que se hacía un buen rock chileno
El 26 de julio marcó la fecha en que fue su último concierto recinto que los ha recibido en varias ocasiones, y que ahora deja una historia más en el teatro Metropolitan, con una marquesina iluminada, anunciaba su despedida de este último concierto
Los fans poco a poco llegaban de desde temprano para poder tener una pre convivencia, contar historias y revivir esos grandes momentos pasadas las siete de la noche.
La tarde se hizo más nostálgica al tener un cielo nublado y empezar a caer esas primeras gotas de lluvia que avecinaban Como lágrimas expresadas en el ambiente, el final de una época llamada Lucybell
Con cada una de esas gotas, la nostalgia y la tristeza se hace presente, un diluvio que ponía más nostalgia en el ambiente provocando juntar aún más a los fans para platicar esas historias a lo largo de 34 años, entre ellos quien pareciera la presidenta del club de fans acompañada de su hija, ya de aproximadamente unos 17 a 18 años, marcaba una segunda generación Que acompañó el Soundtrack de la vida de muchos fans mexicanos, que el día de hoy estarían acompañando ese cierre y esos últimos acordes de un concierto que esperaban con mucha ansiedad, ya que tenían algunos años no presentarse en México,
Dentro de las historias recordaban, esos conciertos en el Dobermann en el Estado de México y cada una de sus historias, así como sus discos, sus canciones, las letras y desmenuzaban una una mejor que habían compuestas esas canciones, incluso hablando de su vida personal y sus matrimonios, y como eso influenciaba para sacar nuevas canciones a lo largo de esta historia
Durante el proceso se haría una foto oficial a las ocho de la noche, en esa marquesina del teatro Metropolitan, con el nombre de la banda y los fans , las gotas de lluvia cesaron justamente a las ocho de la noche, al momento de qué la foto oficial de los fans , Como si el mismo cielo se abriera para darles la apertura del recinto, plasmar el momento fotográfico y así continuar con ese gran emotivo momento que esperaban en esta despedida, majestuoso por dentro el teatro metropolitan con dos grandes estatuas, observando al público ingresar tomando cada vez sus asientos comprando los últimos recuerdos en el merchandising decidiendo si comprar la playera de los 30 años o alguna de ellas, con los símbolos y cónicos que representaban a la banda
Llegó el momento esperado, se apagan las luces del Metropolitan y en un grito ensordecedor en un fondo verde y bajo la sombras sale el Power trío con un sonido potente, exquisito energético enchino la piel de los asistentes en el teatro Metropolitan, que no cabía ni un Alma ,todos con su celulares Dando tendencia en la época actual en donde ahora todos quieren grabar el último momento, pero eso no impidió que los gritos generaran el eco, como la misma gira que los despide dentro de los primeros temas caballos de histeria resonaba en las gargantas del público desgarrando voces, pero a su vez armonizando un mismo sonido en su paso por su trayectoria discográfica.
Mi minuto a minuto. Se sentía como esa flama intensa ardiente y cálida quemaba los corazones de los asistentes, Se percibía tras los juegos de luces, que en un escenario muy sencillo demostró que la música es la que era el protagonista de esta noche avanzada, a la misma sonar un clásicos en un formato acústico y suave, que conquistaba a nuevos públicos que los veían por primera vez jóvenes, que tras generaciones, sus padres en casa inculcaron la buena música que se hacía en Chile.
Llegando casi al final de la noche, la puerta lateral del teatro se abre y Claudio sale para interpretar uno de los más grandes clásicos de la banda, caminando por los pasillos internos en donde la gente expresó sus muestras de cariño, con abrazos, una palma en el hombro y hasta besos de las fans Que querían expresar tantos años de música, con un segundo de expresión, al momento que pasaba entre el público,
El concierto termina con otro de esos grandes éxitos, y con una bandera mexicana, agradecieron al público tantos años de apoyo y entre líneas. Comentaron que ojalá no sea aún pausa con tanto tiempo, lo cual deja un poco de esperanzas es que en algún momento la banda nos podría dar la sorpresa de un regreso en unos años .
la flama se sushi pero el corazón ardiente de los fans, la mantendrán por años
📷 Liliana Estrada /OCESA

































