El Estadio Corregidora de Querétaro fue escenario de una velada inolvidable el pasado 9 de octubre, cuando Rod Stewart se presentó ante miles de fanáticos como parte de su gira internacional. A sus 80 años, el ícono del rock británico demostró que la edad no es un límite para entregar una actuación llena de energía, carisma y nostalgia.
La noche comenzó con Paul Young, quien subió al escenario alrededor de las 19:25 horas, interpretando varios de sus grandes éxitos como “Everytime You Go Away”, “Come Back and Stay” e “I’m Gonna Tear Your Playhouse Down”. Aunque el público aún estaba llegando al recinto, los asistentes tempraneros disfrutaron de una presentación elegante y llena de recuerdos de los años ochenta.

Posteriormente, Earth, Wind & Fire Experience encendió el ambiente con su poderosa banda y un despliegue de talento que hizo vibrar al público con temas como “Boogie Wonderland”, “September”, “Getaway” y “In the Stone”. Su energía contagiosa llevó a muchos a pensar que eran el acto principal de la noche.

Para cerrar el bloque de teloneros, UB40 tomó el escenario con una selección de sus clásicos del reggae-pop que hicieron cantar y bailar a todo el estadio. Interpretaron temas como “Here I Am (Come and Take Me)”, “The Way You Do the Things You Do”, “Cherry Oh Baby”, “Kingston Town”, “Red Red Wine” y “(I Can’t Help) Falling in Love”, logrando que el ambiente alcanzara su punto máximo de entusiasmo antes del plato fuerte de la noche.

Cerca de las 21:50 horas, las luces se atenuaron y los músicos, coristas y bailarinas aparecieron en el escenario. Segundos después, el público estalló en aplausos cuando Rod Stewart hizo su entrada triunfal interpretando “Infatuation”, seguida de “Tonight I’m Yours (Don’t Hurt Me)” y “It Takes Two”.
El repertorio incluyó una larga lista de éxitos que marcaron distintas generaciones: “The First Cut Is the Deepest”, “Tonight’s the Night (Gonna Be Alright)”, “Forever Young”, “Baby Jane”, “You’re in My Heart (The Final Acclaim)”, “Maggie May”, “Downtown Train” y “Da Ya Think I’m Sexy?”.
Durante el concierto, las coristas Holly Brewer, Joanne Bacon y Becca Kotte tuvieron su momento estelar interpretando potentes versiones de “I’m Every Woman” (Chaka Khan) y “Proud Mary”, demostrando el alto nivel del espectáculo.
La noche cerró con “Sailing” y “Love Train”, en medio de una ovación general. A pesar del paso de los años, Rod Stewart se mostró incansable: bailó, corrió de un lado a otro del escenario y mantuvo una conexión constante con el público, confirmando por qué sigue siendo uno de los artistas más queridos y respetados del rock mundial.
