SFDK compartió detalles de su próxima presentación en México y reflexionó sobre sus 30 años de trayectoria. A pesar del caos del tráfico capitalino, la conversación fluyó con energía y nostalgia, dejando ver la emoción del dúo por reencontrarse con su público mexicano.
Rodrigo y Óscar anunciaron que el 28 de este mes se presentarán en el Pabellón Oeste, un recinto con historia que ha albergado a grandes actos y que ahora vibrará con un recorrido musical que abarcará todas las etapas de SFDK. La agrupación habló sobre el reto de elegir las canciones después de tres décadas: aunque siempre habrá temas que el público pida y no entren en el setlist, se enfocarán en interpretar sus piezas más representativas, apoyándose en la respuesta que ha tenido cada una en plataformas como Spotify.
A lo largo de la entrevista, reflexionaron sobre su evolución personal y artística. Si bien las letras han cambiado con la madurez, la esencia del grupo permanece intacta. La vida, la paternidad y las nuevas preocupaciones sociales han suavizado algunos mensajes, pero la pasión sigue siendo el motor principal.
Óscar profundizó en el proceso creativo y cómo la tecnología ha transformado la música. Comparó los primeros años —grabaciones en una sola toma, loops hechos con cassettes y errores que obligaban a empezar desde cero— con la inmediatez de hoy, donde es posible crear un disco desde una laptop. Aun así, coinciden en que la tecnología, incluida la inteligencia artificial, es una herramienta que potencia ideas, pero no reemplaza la sensibilidad humana.
Recordaron sus inicios en los años 90 en España, cuando descubrieron el rap en discotecas para menores. Desde escuchar por primera vez a Vanilla Ice hasta crear sus primeras maquetas de manera rudimentaria, el camino fue natural y lleno de curiosidad.
En la conversación también se mencionó el icónico martillo de emergencia, símbolo de SFDK. Este elemento surgió de su cercanía con la cultura del graffiti y representa fuerza, ruptura y una vía de escape emocional; una salida de emergencia para el alma, como lo definieron durante la entrevista.
