Shakira volvió a conquistar el escenario del Estadio GNP con un espectáculo que reunió luces, emociones y un recorrido por su historia musical. Tras el éxito de su última visita, la cantante colombiana regresó con un show que, aunque conservó la esencia de su anterior gira, ofreció momentos únicos que hicieron vibrar a miles de asistentes.
Desde antes de su salida, el ambiente ya era especial: las pulseras luminosas repartidas entre el público iluminaron el recinto. Minutos después, Shakira apareció en una entrada triunfal, rodeada de mujeres que la acompañaron hasta el escenario, en un gesto simbólico de fuerza y sororidad.
El repertorio fue un viaje por distintas etapas de su carrera. Shakira interpretó temas como La fuerte, Las de la intuición, Estoy aquí, Empire, Inevitable y Te felicito. También sorprendió con colaboraciones memorables: Danna Paola la acompañó en Soltera, Otro momento emotivo fue su homenaje a Javier Solís al interpretar Sombras nada más.
La versatilidad de Shakira quedó plasmada en cada acto: desde la fusión con mariachi en Ciega, sordomuda / El Jefe , hasta la energía imparable de himnos como Chantaje, La bicicleta, La tortura y Copa vacía. No faltaron sus grandes clásicos como Ojos así, Antología y Pies descalzos.
El clímax llegó con Waka Waka y la esperada BZRP Music Sessions #53, que cerraron la noche entre baile, champeta, remixes inesperados y ovaciones ensordecedoras.
Con esta presentación, Shakira reafirmó su lugar como una de las artistas más queridas y poderosas de la música latina, entregando un show donde la nostalgia, la innovación y el poder femenino se unieron para crear una gran velada.
