La cantautora chilena Tamara Correa lanza «Cómplices», el segundo sencillo de su EP testimonial «No fue mi culpa», donde aborda el abuso sexual infantil y las dinámicas de silencio que lo perpetúan. La canción, una fusión de cueca urbana con producción contemporánea, utiliza la música como herramienta de denuncia y sanación. Correa, conocida por su trabajo en el folclor chileno, transforma su experiencia personal en un relato artístico que interpela tanto a los agresores como a quienes encubren estos crímenes.
El tema combina la tradición de la cueca con sintetizadores y samplers, creando una tensión narrativa que resalta la urgencia del mensaje. La producción estuvo a cargo de Nicolás Arce, mientras que el arte del disco lo realizó Paola Kunstman. Correa, quien cofundó Las Capitalinas, la primera agrupación femenina de cueca urbana en Chile, regresa a la escena musical después de una pausa dedicada a la maternidad, consolidándose como una voz valiente y necesaria en el panorama cultural.
