Vibraron a más no poder. Por más de 12 horas, los asistentes al Festival Zapal asentado en esta quinta edición en la Hacienda El Mimbre en Saltillo, Coahuila, fueron testigos de un derroche hedonista en el que cabía de todo, lo mismo un amplio abanico de exponentes de primer orden enfocados en diversos géneros musicales como el rap, el hip hop, el reggae, el rock, el indie, pop, reggaetón y música norteña, así como una amplia oferta gastronómica y cultural que tuvieron una excelente acogida junto a una zona holística en donde estuvieron haciendo danzas, rituales reiki y hasta sesiones de taichi, sin que el temazcal faltara, junto a una variada cartelera de lucha libre que hizo gozar a todos los que se acercaron a un ring lleno de enmascarados. Todo ello consiguió hacer de este festival algo extraordinario y muy diferente a cualquier otro, nuevamente gracias a su oferta diversa y a las diversas experiencias que el público pudo encontrar nuevamente en él.
Ni los embates del COVID que obligaron a tener dos años de pausa este festival contuvieron la euforia de miles de personas que se dieron cita nuevamente para vivir la experiencia de ver en un mismo recinto a artistas de la talla de Lalo Mora, Cartel de Santa, Kevin Kaarl, Millonario, Ghetto Kids, Camilo Septimo, Jonaz y muchos más, que con su música pusieron a bailar y a gozar en medio de un derroche de calidad y orden tanto en los horarios prometidos, como en el cuidadoso trabajo que hicieron los ingenieros que consiguieron que en todos los escenarios todos los artistas a lo largo de toda la tarde y noche sonaran sobresalientes y les permitieran brindarse para beneplácito de una audiencia que les aplaudió todo.
