Compartió cómo su amor por la música y la fotografía se entrelazaron desde temprana edad. Su primer concierto fue de Good Charlotte cuando tenía solo 12 años, gracias al apoyo incondicional de su familia, quienes la llevaron hasta la valla para vivir la experiencia al máximo.
Aunque lleva oficialmente dos años con su cuenta de fotografía, su trayectoria en medios musicales y de radio ya suma más de diez años. En ese camino, ha enfrentado muchos retos típicos del rubro, como las dificultades de visibilidad en el pit, las limitaciones de tiempo (solo tres canciones para capturar todo), las luces mal dirigidas o los músicos mal iluminados.
Aun así, su enfoque va más allá de lo técnico: Pinnie busca capturar momentos de disfrute genuino, tanto en los músicos como en el público. Le apasiona retratar esa desconexión auténtica cuando los artistas están “en su zona”, y también las reacciones reales de los fans, desde los de primera fila hasta quienes viven su primer concierto.
Ha aprendido a conocer bien su equipo (Sony), a estudiar a las bandas antes del show, y a anticipar los momentos clave de cada canción para estar lista en el instante justo. Mencionó que incluso ha experimentado “blackouts” por la emoción, y luego las fotos le ayudan a reconstruir lo vivido.
